También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

365 días después...






La pendeja de mi se propuso el año pasado ser una mejor persona, dejar de ser nómada, permitirme establecer vínculos con las personas, bajar la defensiva, dejar de huir, ser menos culera, más flexible, más tolerante, menos radical...




A chingar a su madre!




Demasiado esfuerzo para terminar convirtiéndome en "la pendeja que espera que el teléfono suene", demasiado esfuerzo para que el resultado sea tan pinche, tan poco satisfactorio, tan jodido. Me convertí, no se en que momento, en alguien con quien YO no saldría, ya no decir las demás personas. Alguien pendeja, pero bieeeen pendeja.




Convertida en lo que tanto me burlé: yo tejiendo mantelitos para la sala, cocinando pasteles con tubos en la cabeza, esperando detrás de la delgada cortina a que mi caballero pasara en la acera de enfrente y se decidiera a trepar hasta mi balcón.




Hace como un mes me di cuenta de esa situación y agarré el peor berrinche de la temporada... haciendo retrospectiva, me di cuenta que todo había comenzado cuando dejé de ser yo y me convertí en una versión endulzada de mi. Entonces pensé un poco, pero solo un poco, en que tal vez, posiblemente, la solución sería deshacerme de los pinches deseos de año nuevo. Lo descarté, ser buena persona no podía terminar en algo tan mierdero.




Pero hoy, después de algun tiempo esperando (de wait, pero mucho más de hope), me cayó una manzana en la cabeza.




A chingar a su madre!




Suficiente tolerancia, suficiente templanza, suficiente vida sedentaria. Lo intenté, no pueden decirme que no, dejé de huir un año, un año COMPLETITO. No me pueden culpar ya de que no permito que el amor toque mi puerta.




A la mierda! Si el amor aparece, que se deje de mamadas y entre, sin tocar. Que tenga huevos, que se la rife por mi.




En la puta vida vuelvo a estar pendiente del teléfono, ni del timbre, ni de la puerta.






lunes, 28 de diciembre de 2009

Alma Misionera


Llevo meses sintiendo que la vida se me pasa por enfrente, sin que yo sea parte de ella.



Estudio lo que quiero estudiar, sin embargo, me siento atrapada.



Hace dos días estuve leyendo la información que me mando una amiga, metidísima en el asunto de los Misioneros. No se porqué, me llamó la atención.



Estoy pensando tomarme un semestre o dos, darme tiempo y lanzarme al vacío, creo que le debo mucho al mundo y que puedo hacer más de esa manera que aquí sentada, leyendo libros y haciendo resumenes.



Siempre había pensado que eso del "llamado" era una pendejada, pero lo sentí.



Creo que es momento de emigrar.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Preludio a la Noche Buena


Han pasado 58 minutos del 24 de diciembre y ya tiene pinta de ser el peor de mi existencia.


Mis tíos, mis primos y mis abuelos no la pasarán conmigo, lo que resulta en una Noche Buena entre mis papás, mi hermana y yo. Party on ¬¬


Además, apenas amanezca, manejaré durante seis horas en la peor carretera del mundo, con no se cuántas familias emigrando a pasar la navidad con sus seres queridos rodeando mi carro. Me encanta manejar entre familias con prisa (:


No puedo esperar a que den las siete de la noche y sea obligada a ir a misa, para después cenar en silencio, esperar con una sonrisa congelada a que den las 12 y, finalmente, dormir.


Va a ser mágico.


MA-GI-CO.


P.D. No hay que anticiparse a hablar sobre el 25, prefiero quedarme con la duda de la magia del día siguiente.

P.D.2 El día acaba de empeorar, y ni siquiera amanece. Traté de hacer las cosas lo mejor que pude, con cierta persona importante para mi. En serio, hice mi mejor esfuerzo... y las cosas terminaron justo como no quería que terminaran. Supongo que si escribo acerca de eso en éste momento, todo se leerá bastante roto y dolerá. Me daré un tiempo para que se calmen mis aguas.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Diablo Guardián - Xavier Velasco



Fue uno de los no se cuántos libros que me leí en verano para no volverme loca.

Hice click como desde... la primera pinche hoja. Tal vez un poquito después. Más o menos cuando llegué aquí:

"¿Cómo quieres que empiece? Daddyhadalittlelamb? Soy oveja, ya sé, mi
destino es vivir entre el rebaño. Pero eso sí: primero negra que mestiza. Mis
papás son ovejas mestizas, yo salí negra y con modales de cabra. Soy la
vergüenza del rebaño, y en eso estamos más que correspondidos. Por mi, ni los
conozco. Soy el cordero que le saca lo cerdo al buen pastor, pero también lo
buen pastor al cerdo."
Y de pronto me vi leyendo situaciones que yo había vivido, o que hubiera querido vivir. Me encontré desde el hecho de sentir que no encajo en la Happy Family, hasta el pelo pintado de rojo en medio de la huida, como cuando quería irme a Puerto Pajaritos.

Si ese libro hubiera caído en mis manos por aquellos años, no estaría escribiendo desde aquí, probablemente. Seguro tendría el pelo pintado de rojo, pero andaría si no en Pajaritos, en algún otro lugar allá afuera.

Una situación tras otra, sentía que eso había pasado por mi mente ya en algún momento, que esa expresión, de perdida, la hubiera utilizado. Velasco se la lleva entre palabras conocidas y mentadas de madre bien utilizadas, jamás se anda por las ramas, te deja ir las cosas de chingadazo. El shot de intensidad necesaria para aquellas veces cuando la vida nomás no te alcanza.




Cuando terminas de leer, como bien dijo la Chumis, la idea de no estar viviendo lo suficiente se te revuelca en la cabeza por varios días, las ganas de mandar toditito lo que no te gusta a la chingada se vuelven incontenibles y acabas por alzar las manos al viento, orgullosa de ser la oveja negra.




Recomendable

The, the, the... THE GRINCH


El año pasado no tuve regalo de navidad, ¿se acuerdan?


Pues éste año no me apendejan, ni me hacen sentir triste, ni nada. Suficientes cosas pasan en diciembre como para que me agarre el sentimiento por despertar el 25 en la mañana y sentirme "la hija no querida".


Llevo dos días seguidos de plaza en plaza acarreando montones de perchas dentro y fuera de los probadores, diciendo "QUIERO" y decidiendo los lugares a los que se me antoja ir a comer.


Además, ya me preparé para pasármela viajando sin salir de casa. Me acabo de bajar dos libros de amor adolescente famosos en ¿Italia? No recuerdo... Por éstas épocas lo que se necesita son libros que me eleven bien alto, bien lejos de la realidad, en alguna parte del cielo en donde todo es felicidad. Veamos si me funcionan lo suficiente, si no, recurriré al realismo mágico que nunca me defrauda.


Ya estoy muriendo lento gracias a las posadas, regalos incómodos, brindis emotivos, fiestas familiares en las que no encajo y POR SUPUESTO, la pinche celebración de año nuevo (hate it). Lo único que espero con un poco de emoción es aquello de las supersticiones... amo el asunto de comprarme calzones rojos, cascabeles, la maleta y ese tipo de pendejadas.


Lo siento, familia, I have no Xmas attitude.


Mañana viajo al Pueblo a repartir mi bajo espíritu navideño en aquella sucursal. Luego entonces tendré un poco abandonado ésto si es que las cosas se me complican allá, y como SIEMPRE se complican, lo más probable es que pasen algunos días antes de que vuelva a dar señales de vida.


Y ya.


Con cariño:


El Grinch

jueves, 17 de diciembre de 2009

Sesión Escatológica

23 de abril del 2009



17 de diciembre del 2009




Las malas costumbres NO se pierden.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿Lesbianismo o Cachondez?











Sesión de fotos viejiiiiiiiiiiiisima de Palm conmigo.

Let me sleep... so I can dream of you!


Ayer, después de llorar como desaforada todo el día, la vida me pago bonito.


Me desperté al medio día después de soñar por no se cuántas miles de horas con "the perfect man ever" para el grueso de las hembras humanas de entre 12 y 15 años... para todas ellas, y para mi. Cof cof...


Ni siquiera recuerdo qué soñé, pero fue una de esas mañanas en las que solo puedes sonreír como retrazada mental hasta que la conciencia te regresa del todo. Me quedé tirada boca arriba hasta no se cuánto tiempo después, recordando cada detalle cursi y ñoño que me fue posible.


God sake! Yo lo se, la hormona tiene la culpa, el no es un príncipe azul, solo interpreta un personaje que en la vida real se llevaría una que otra orden por allanamiento de morada. Estoy consciente de toooodo eso, en serio.


Solo... déjenme soñar.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Cry, cry, cry...SPM


Son las 11 de la noche y acabo de llorar por centésima vez.


No, no en el mes, ni en la semana... en el DIA.


Me desperté con el sol dándome en la cara y cuando recordé lo que había soñado, lloré. Después lloré un poco mientras pasaban un capítulo de Friends, en donde Mónica y Chandler les dicen que se mudan de ahí. Luego una vez más, mientras sacaba a mi gata del "Baul de los Recuerdos" que por alguna razón no estaba cerrado. Lloré por cuarta vez cuando me senté a comer un plato de cereal sola en el comedor de la cocina. Por quinta, cuando me quise despintar las uñas y me di cuenta que mi hermana se había acabado mi quita esmalte. Blah, blah, blah... miles de veces más, por lo que fuera.


Hace cinco minutos me topé en el blog de Pancake un texto que tocó fibras, que me hizo tronar los dedos... pero sobre todo, de fondo una canción "especial". No se como explicarlo... de esas que tienen efecto a largo plazo.


¿Invincible, de Muse? Ese ejemplo le puse a un amigo hace como un mes, que la re-descubrí en medio de la nada. Efecto a largo plazo, tan largo que me dejó llorando una semana, incapaz de dejar de escucharla tres o cuatro veces al día.


Y hoy me sonó una vez más, cuando creí que ya estaba superada, o tal vez está superada y solo llegó en mal momento.


Llanto cien veces al día solo puede significar dos cosas: corazón roto o SPM.


P.D. La canción es Running up that hill, de Placebo.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Mis Pupilas Lésbicas


Un tipo sentado en la mesa de al lado, se me acercó mientras cenaba con la Chumis en un barecito del centro. Tres veces. TRES.


¿Para qué?


La primera para preguntarme si mi cabello era natural, le respondí que el color no, el me dijo que se refería a los rizos y me los chuleó al grado de parecer alabanza. Otro plan, yo me reí como estúpida y le di las gracias. Pensé que era gay, honestamente, y según la Chumis tenía facha de cortapelo gai.


Pasó.


Como diez minutos después se me acercó otra vez. No se fue por las ramas, me dijo que le EN-CAN-TA-BA. Así, al chile. Mencionó, mientras repetía la palabra "mira" tres veces por enunciado, que le había encantado mi forma de ser, que era extrovertida, AVENTURERA, leal, fiel, blah, blah, blah... un diagnóstico psicológico digno de enmarcar.


A mi los ojos se me estaban saliendo y tenía la cara hirviendo de la vergüenza, además el cabrón estaba a cuatro centímetros de mi cara y yo con la espalda arqueada para poner distancia. Sonreía nerviosamente mientras le pateaba el pie a la Chumis, y el tipo no dejaba de enumerar una tras otra mis múltiples cualidades.


Concluyó en que quería conocerme más, y (milagrosamente) se quedó callado, esperando mi respuesta. La mía, fue corta:


- Si, soy tooodo eso que dijiste, pero hay un pequeño detalle: me gustan las niñas.


¡Oh tormento sin fin! Parece que le di cuerda. Me dijo que no importaba, que el lo había sospechado. Le pregunté por qué y me dio la única respuesta que no hubiera esperado jamás:


- Lo vi en tus ojos... (WTF!)

-¿En mis ojos?

- Si, tienes una mirada fuerte... lo vi en tus pupilas.


0_O


En mis pupilas. La frase DEL AÑO. No lo podía creer...


Luego me echó una letanía de lo mucho que no importaba, por que eso reflejaba lo fiel que era a mi misma y a mis principios, me elogió 56 veces más, concluyendo con que esa fuerza y esa extroversión solo lo podía tener una lesbiana y emprendió la retirada.


Me moría de vergüenza. Chumis se reía de mi y yo me reía de nervios. Le rogaba que hiciera como si fuera mi novia para quitarme al sujetito de encima, cuando éste apareció de nuevo.


"Quiero ser tu amigo, por que..." Y de nuevo mis chorrocientas mil cualidades + mi fidelidad a mis principios lésbicos. Me quedé con la boca abierta, el no parecía dispuesto a rendirse y yo sin saber que chingados decir ahora. ¿Que mas podía decir? ¿Te faltan un par de tetas para gustarme? Pero entonces, Chumis se encargó de la situación, como hembra alfa que es.


- Está bien, pero no se si yo quiera que seas su amigo, ¿me entiendes?


Uhhhh! El sujetito tartamudeó y luego se decidió a que también quería ser amigo de Chumis. Que nos admiraba, que los hombres nos envidiaban por ser tan fieles a nuestros principios, que le gustaría conocer a las dos... que no se metería (literal) con ninguna de las dos, pero que blah, blah, blah... Y en eso saca a relucir su estado de ebriedad:


- Me gustaría ser amiga de los dos.


Emmm... what? Así, el se ofreció a ser nuestra amiga. Para ese momento, tenía la cara hirviendo y no paraba de reírme, muerta de vergüenza. La Chumis no se que madres le dijo que se fue, no sin antes alabarnos a las dos mientras besaba nuestros pies.



Blusa Indie: $349.00 pesos


Botanas&Drink: $84.00 pesos


Que un sujeto te alabe por tus pupilas lésbicas: NO TIENE PRECIO.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Berrinche por ser Pendeja


Hace unos días hice un berrinche... si, otro, ¿qué tiene de nuevo?


Pues que no estaba enojada con nadie más que conmigo.


Descubrí en medio de una conversación, que en no se que punto de éste último año, me convertí en lo yo llamo una "Pendeja". Un chingo de aspectos que caben dentro del concepto en mi cabeza, se ven reflejados en quien soy en éste momento.


Y no, no me gusta.


Eché la cabeza hacia atrás y me vi en situaciones tan pinchemente jodidas, que me da vergüenza recordar. Esperar, esperar, esa es la palabra clave. Esperando a que me llamen, a que se decidan, a que se aparezcan, a que lo digan, a que me inviten, a que dispongan de tiempo, a que quieran...


¡Esa no soy yo! Carajos...


Bastó con dejar el comportamiento de Hija de Puta, bajar defensa, dejar de huir, para que el mundo entero dejara de perseguirme. En el momento en el que no mandé al carajo la situación que debí haber mandado, las cosas se vinieron hacia abajo, y desde entonces, todo crece como bola de nieve.


Recuerdo con cierta nostalgia cuando era cuestión de levantar el teléfono para que apareciera a los cinco segundos alguien, para hacer lo que a mi se me diera la gana. Si, el precio era que no existían los besos tiernos, el dormir abrazadas, las mariposas en el estómago... pero vamos a ponernos sinceros: tampoco han existido en los últimos... ¿cuántos meses?


¿CUÁNTOS?


Vale, y desde entonces llevo esperando.


"¡Que pendeja!" sería algo que yo pensaría de una persona como yo.


No me gusto, por Pendeja no m gusto, por falta de huevos, por falta de intensidad, por haberme puesto el mandil. Reitero, esa no soy yo...


No se si el próximo año estaré dispuesta a pagar el precio de nuevo... ni siquiera se si, en caso de decidirme a pagarlo, las cosas funcionarán como antes.


Lo que tengo claro es que no quiero ser como soy ahora, ni remotamente cercana.


We'll see...

martes, 8 de diciembre de 2009

Honey and the Moon - Joseph Arthur

Sin mucho tiempo ahora... pero les dejo la canción que me mantuvo despierta toda la noche.




¿A que no es magnífica?

domingo, 6 de diciembre de 2009

Bloqueo Mental

Tengo que escribir mi vida.

Cuando me lo dijeron puse cara de horror. Las personas cercanas a mi se burlaron, argumentando que escribo mi vida casi diario justo aquí debajo.

Si, gente, escribo diario aquí, pero es muy diferente a escribir el día a día. Escribir tu vida es echarte a vivir diez años, quince atrás... ¿cómo haces eso? Me revuelvo cada que comienzo a escribir, voy apuntando cosas y cosas que me parecen importantes, y que momentos después, no lo son más.

Al principio, muuuy al principio, pensé separar a "Goma Rosa" de mi, porque hablar de ésto, de todas éstas palabras, conlleva a hablar de las cosas como son, de Nube, de mi época gris, de Mango, de cuando fui culera, de cuando dejé de serlo... hablar de que no he tenido novio, de que aparentemente no pienso tenerlo pronto, de que no quiero hijos, de que de repente siento que se me van las cosas de las manos, de cuando pienso que soy adoptada, de cuando no me dieron regalo de navidad... todo, gente, TODO.

Significa hablar de eso, organizarlo cronológicamente y, además, imprimirlo...

Quedará físicamente para la posteridad, no como estas letras llenas de sistema binario.

Papel, tinta, pasta dura color roja, letras doradas... así sueño que sea por el simple placer de contrastar lo clásico, cuadrado y serio, con el montoncito de letras acomodadas por mi.

Veremos que pasa... por lo pronto esperaré a desbloquearme.

P.D. Prometo ponerme al día pronto con toooodos los blogs, en serio estoy llena de cosas que hacer. No como hace unas semanas que en serio no dormía, simplemente me estoy tomando mi tiempo.

martes, 1 de diciembre de 2009

Me reporto...


Me MUERO de sueño, pero paso a reportarme.


Entre el antigripal y la falta de hierro en mi organismo debida a la pésima alimentación del ultimo mes... ando con las baterías bien pinche bajas.


No he tenido tiempo de nada, con la tribu aquí...


Digo, no me puedo quejar. Tengo jeans nuevos, un vestido (que pienso usar con leggins) para navidad, un suéter... he comido decente, me han dado mis pastillas a tiempo, me han pagado todo.


Pero aunque la jaula sea de oro...


Anyway, me pondré al día con los blogs que no he leído desde mi convalecencia apenas la tribu emigre.


Buenas las tengan.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Tengo problemas GRA-VES!

Soñé que estaba en una ciudad bien bonita, como Guadalajara, así, pintoresca.


Que iba a la universidad ahí, y que vivía con mis papás todavía.


Además, y aquí viene lo bueno, que me mo--a por éste cabrón...


... que era amigo de mi mamá, ya saben, de la familia. Que el me iba a ayudar con algo de la universidad, algún trabajo pedorro, y que yo estaba prendidísima con pasar la tarde completa con el.


Lo que me ponía más horny es el HORROR que le iba a dar a mi mamá el saber que me estaba cogiendo a un amigo de la familia...


Ok, ¿qué pedo conmigo?

domingo, 29 de noviembre de 2009

Enferma

Creo que era de esperarse después de todas éstas semanas de comer mal y dormir peor.

Me atacaron los mocos, el dolor de cabeza y el sueño, dormí todo el pinche sábado, salvo cuando me desperté para hacer mi berrinche y tragarme unas galletas con leche, que era lo único comestible en TODA mi casa.

Ya en la noche, cuando sentí fuerzas para manejar sin quedarme dormida al volante, fui por comida para mi gata, pasta de caracolitos y papas. Si, hice una sopa... un cubito de knor, y la magia estaba hecha. Ya a medio hervor le tiré unos trozos de brócoli congelado y de soya sabor a pollo.

¿Resultado? Creíble, ciertamente. Cuando estuvo lo suficientemente fría para no quemarme la lengua, mi reducido sentido del gusto me dijo que no me había pasado de sal y que, de hecho, si sabía a sopa de pollo.

Y luego volví a dormir, hasta hoy en la mañana, que me despertó un mensaje de mi nana:

-Tu mamá está saliendo a Mérida, les quería caer de sorpresa.

Lástima, madre, que las paredes hablan y las nanas también. Muajajajaja!

Luego entonces, lectores, probablemente ande medio ausente. Por la enfermedad, por la invasión, por la convalecencia, no se que aspecto será el que me aleje de escribir.

Y ya.

Buenas las tengan.

P.D. Les debo mi post de berrinche, cuando pueda estar sentada sin sentir que se me salen los ojos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Te extrañé


- ¿Qué vas a hacer hoy en la noche?

- Ir a cenar contigo

- :)


Y así se remiendan las verdaderas amistades.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Pude!


Por primera vez en... ¿cuánto?


No se, muchos, muchos días... por primera vez en muchos días tuve tiempo de quedarme en la cama hasta que la luz de la una me obligó a abrir los ojos. Me dolía el cuello y los brazos por haberme quedado en la misma posición toda la noche.


El día nublado, y yo con ganas de ver películas, de empiernarme, de tomar chocolatito caliente. Pero ni películas, ni pierna, ni gas en mi casa... ni chocolate.


Me conformé con comer galletitas con leche... calentada en micro, of course. Con ver la televisión, enrrollada en una colchita de minúsculas dimensiones. Con abrazar una almohada.. que patético.


Diría que prefiero estar ocupada a estar sola, como ayer... pero no es así. Estoy exhausta, en serio. Más cansada que cualquier otro mes en mi vida. A punto de tirar la toalla más de una vez, de sentir que no era capaz de salir adelante, que no tenía habilidad alguna para continuar estudiando ésto, que iba a terminar, si bien me iba, de secretaria de la secretaria de la secretaria del De Peso.


Y entonces pude, no con el mejor resultado, no como esperaba... pero pude. Joder, y qué rico se siente. Si, el producto de mi extenuante trabajo no es digno de mandarlo a ningún museo, ni siquiera de presumirlo a la familia después del café.


Pero pude. Y es ganancia, si lo ves después de querer mandar todo a la mierda.


Y ya, buenas la tengan.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Possibility - Lykke Li



[A los que odian Twilight... mil disculpas]

There's a Possibility,
There's a Possibility,
All that I had was all I'm gonna get

Hay una escena en New Moon en la que Bella se queda viendo una ventana mientras pasan los meses. A mi criterio, una de las mejores de la película, aun cuando no es más que un panning con ella inmóvil en medio.. de hecho creo que eso es lo que la hace de mis favoritas.

Fue el primer momento de la película (solo hubieron dos) en el que se me aguaron los ojos. Entre la canción, que tiene ese feeling que te arruga el corazón, y Bella viendo como le pasa la vida por enfrente... nada más sentí como me subía un escalofrío por la espalda y se me hacía un nudo en la garganta.

La escena me remitió a aquel primer momento en el que me encontré sola en una ciudad, donde la única vida que conocía era con Nube. Cuando llegué aquí, ella fue mi familia. Fue la persona a la que acudí cuando tenía problemas, cuando los solucionaba, cuando estaba feliz, cuando estaba triste. No tenía a nadie, solo a ella y a mil desconocidos nuevos que andaban alrededor mío cuando no estaba con ella.

No me di el tiempo de conocer a nadie más... todas mis tardes fueron suyas, y bastantes noches. My mistake. De repente, algunos meses después, era como si recién hubiera llegado aquí, sin haberme relacionado lo suficiente con nadie como para poder tenerle confianza, como para poder contarle: el amor de mi vida es una niña y se me está cayendo el mundo encima por que ella ya no me ama.

Estaba pasando la peor época de mi vida sin hogar, sin familia, sin amigos de toda la vida y sin amigos nuevos.. conocidos, si, salidas, si... pero nada más.

Entonces... me dediqué a hacer justamente eso: quedarme quieta mientras la vida me pasaba por enfrente.

Cuando no estaba en la escuela aparentando una vida normal, soñando despierta entre clases y viviendo en bajo perfil, era justamente lo que hacía.

Creo que las personas se dieron cuenta, pero estaban en el mismo punto que yo: no me conocían lo suficiente como para acercarse a mi y preguntar.

Mis días pasaban tan fácil como una rutina: dormir durante la tarde, medio hacer tarea por la noche, tirarme en mi cama a ver el techo por horas. Las semanas eran un poco más fáciles, tenía una tercera parte del día ocupada por la escuela... pero los fines de semana eran otra cosa.

La mayor parte de ellos me la pasé entre cuatro paredes totalmente inmóvil. A veces llegaba la noche y no me daba cuenta, o me amanecía, o ya era domingo por la noche, sin que yo notara realmente el paso de las horas.

Y lloraba, y lloraba, y lloraba.

Cuando no haces nada, no tienes recuerdos precisos. De todas las horas que me la pasé en ese estado tan jodido no recuerdo ni una cuarta parte. No tengo recuerdos cronológicos. Era como si me la pasara inconsciente, drogada, anestesiada, yo que se...

Estar así de nuevo es lo que más me da miedo en ésta vida.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Desconcentrada


No tengo nada, pero NADA de tiempo.


De hecho no se si podré dormir suficiente ésta noche, tengo una tarea culerísima, otra menos culera y estudiar para un exámen en el que, lo sé, me van a atorar. Son las siete y no hay manera en la que yo me concentre para hacer algo decente con la tarea que tengo... vale chorrocientosmil puntos, no está tan difícil como laboriosa y hasta cierto punto es entretenida. Pero no me concentro. Y sin concentrarme la tarea no sale bien. Y la tarea tiene que ser perfecta.


Y todo ¿por qué?


Por que soy una ñoña, puberta tardía, emocionada por que hoy me voy al estreno de New Moon a ver dos horas completas del sustituto de amor en lata que tanto me hace falta por estos días.


Y seguro tiraré la lágrima, y tendré ganas de gritar, y me tronaré los dedos, y tiraré la lágrima de nuevo... y seguuuuro saldré llorando como una magdalena como cuando me acabé los libros antes de que se me acabara la semana de encierro.


El privilegio y no, de tener la habilidad de meterte a las historias. Útil para escapar realmente de la realidad y sentirtelas como si se trataran de un sueño vivido, inútil para cuando lloras muertes, desamores y soledades que no te corresponden.


Y luego, en la última página, en el último minuto, te avientas de chingadazo a la realidad.


Buenas las tengan.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Exhausta


El día se ha alargado más de la cuenta.


Las horas se alargaron... los minutos. Y sin embargo parece que el tiempo no alcanza para nada. Todo el jodido día he tenido la responsabilidad encima: la directora del proyecto, ¿por qué no? Por que la idea original es mía... claro. Las distancias, las sombras, los ángulos...todos los detalles, hasta las pinches servilletas arrugadas en la mesa corrían por mi cuenta.


A las seis de la tarde, con un tazón de crema de champiñones como único alimento, colapsé. De repente, parada en la esquina, vi como el foco del semáforo de enfrente se me iba poniendo borroso. Corrí hasta el otro lado de la calle y me tomé en tres tragos una taza de café con dos sobres de azúcar. Irresponsable, lo se, pero no había tiempo de ponerse con mariconadas...


Para colmo, ¿qué decir de la noche de anoche? De repente, durante una hora, retrocedí todos los pasos avanzados. No se en que chingado momento de debilidad. Tal vez solo quería el "todo va a estar bien" en mi oído, el mismo que no estoy precisamente en condiciones de pedir... y apareció una pequeña oportunidad, y me valió pito lo que me he estado martillando en la cabeza por años. Thank's god el pinche destino, como siempre, se portó culero y me estancó en mi casa. Ojalá tuviera tiempo para decirte la verdad y todo lo que me cargo a cuestas...


Incoherentes mis palabras, yo lo sé, pero las estoy sacando igualito a como me suenan en la cabeza.


Estoy exhausta, gente, me pesan los párpados como si me colgaran plomos de las pestañas. Tengo los ojos resecos, los músculos engarrotados, los dedos de las manos entumidos. Quiero dormir, dormir, dormir... pero tengo TANTO que hacer!


Y mañana me amanece temprano, culeramente temprano...


Y la semana va a estar de la reputísima madre...


Y ya... buenas las tengan.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Agotada


Estoy agotada, y aun falta la semana de examenes.


Para colmo mañana tengo que grabar miles de minutos con dos personas amándose con locura... y yo igual de sola que siempre. ¿Por qué no? Además me toca más responsabilidad de dirigir por que yo escribí el guión.


Quisiera, pero quisiera en serio, que de pronto alguien apareciera y me dijera: todo va a estar bien. Ya se que va a estarlo, ya se que si puedo sola y que aunque termine en estado de coma, voy a terminar a tiempo con todo.


Es simple: lo crees más cuando te lo dicen al oído.


Y entonces, vuelvo a lo de siempre:


"¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras me dirás que te amo?

Esto es urgente porque la eternidad se nos acaba..."

Jaime Sabines


martes, 10 de noviembre de 2009

All the same - Sick Puppies



La letra es una delicia... de por si andaba media awitada y me vino a dar en la madre.

El video es llegador, pero no me permiten ponerlo aquí.

(Si, es la canción de la campaña Free Hugs... escribiré de ella lueguito, hoy no ando como para felicidades)

lunes, 9 de noviembre de 2009

Burgundy


El post anterior...


Vale, que ya no se qué decir. Estoy segura que si la persona de quien hablo llega a leerlo, no va a hacer más que enojarse, o estar decepcionada, o lo que sea... nada bueno.


La situación es que escribo para entenderme a mi misma. No es que me valgan madres, asiduos lectores, simplemente tengo problemas al escucharme y prefiero leerme. Ésta es mi terapia diaria, o semanal, o cada tres días... aquí vengo a vaciar todas las palabras que me presionan el pecho, todas las que me hacen un nudo en el estómago. No puedo censurarme.


Justo antes de que oscureciera me llego el mensaje con "Mejor ya no jugamos" y me temblaban las manos de rabia. ¿Es para tanto? Probablemente no, pero por alguna razón me remitió a las veces en las que me encontré en una situación similar: viendo cómo se tiraba de la torre justo cruzar la puerta.


Lo sé, en serio, debería ser "prueba superada" y anécdota del pasado, pero resulta que por esos tiempos tenía metida en el tuétano la costumbre de tragarme las palabras que se me trababan en la garganta y bajar la cabeza (todo sea por el "felices para siempre").


Cerré mi cajón con fuerza y la madera hizo un ruido poco agradable, que hizo salir a mi hermana del cuarto bastante contrariada.


- Pintame el pelo.


En la regadera, con el tinte escurriéndome por el cuerpo como si hubiera matado a alguien, sentí como los músculos del cuello se me iban relajando. Cuando terminé de desenredar mi cabello frente al espejo y vi los destellos como el vino contra la luz, una vez más me sentí fuerte. No bajé la cabeza... y tenía tantas cosas que decir.


Y lo escribí, por primera vez, y no me guardé nada. Lo escribí y no hablé del hoy, aunque así lo pareciera, por que al fin y al cabo "hoy" es un eufemismo. Hoy no existe. Hablé por todos los ayeres, por todas las veces que si quise un cuento de hadas, por todas las veces que no estuve ni cerca de tenerlo, por todas las veces que le faltó valor...


Y me sentí mejor de decirle "cobarde", aunque no lo haya sido, aunque las circunstancias la justifiquen... aunque no lo lea, o lo lea y nuevamente desaparezca, o me mande al carajo. Me sentí mejor por gritarle las palabras a nadie y a todos los que las leyeron. Por drenar finalmente las palabras que se me habían quedado trabadas.


Y respiré profundo.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Let me be your fucking wings.



Sabes como hacerme feliz, o por lo menos como hacerme creer que lo soy.

Apareciste de nuevo como aparecen las cosas perdidas. Sin motivo aparente, sin previo aviso... tal vez para encontrarte a ti misma en mi, nuevamente. Tal vez sea esa la razón, porque tu te olvidas de ti, pero yo no te olvido nunca.

Nos encontramos otra vez y quisiste toda mi atención. Fue fácil conseguirla con la petición a la que sabías, no me iba a negar: "Cuéntame algo que nadie sepa". Y te conté todo, y tu me lo contaste todo en un juego crónico, en el que nadie ganaba ni perdía: mi juego favorito. Para el final de cada día sabías más cosas de mi de las que sabe cualquiera que lo hubiera pasado conmigo. Y tu tan lejos, a pesar de estar tan cerca.

Alguna vez respondieron "fairy tale" mientras hablaba de ti con un cigarro en la mano y todas mis lágrimas en la otra. Y quise con todas mis fuerzas que así fuera, pero no es así. En los cuentos siempre se los lleva el destino por caminos separados, a ti... a ti no te lleva nadie. Tu te vas cuando te aburres, cuando ya no hay nada más que ver, cuando se te pasa la novedad... ¿yo qué sé? Es cuestión de buscar cualquier argumento ridículo, hacerlo parecer descomunal y desaparecer dejando el rastro suficiente para que te siga por algunos días.

A veces me gusta pensar que te vas porque no soportas el estar tan cerca. Tu sabes de lo que hablo... ese miedo que tuviste hace tantos sueños ¿te acuerdas? A que yo fuera el jodido amor de tu vida y te crecieran raíces. O grilletes. O un ancla. O lo que sea...

La última vez que te fuiste fue dos días. "Mejor ya no jugamos" fue la última línea antes de que la pantalla se pusiera negra y comenzara a aparecer el Cast: tu y yo. Todo por no querer contarte algo que ya sabes, que todo el mundo sabe, carajos, que hubieras adivinado tan solo con verme a los ojos... pero que no estoy lista para decir en voz alta aún. ¿Es pecado tener miedo? Claro... hay que ser valiente, tomar riesgos, desenvainar la espada y lanzarte sin mirar atrás.

Pero, perdona... ¿cuántas veces has tenido miedo?

No eres más que un príncipe que se dio por vencido a medio camino... o una princesa que se tiró de la torre apenas cruzó la puerta.

No necesito que me rescaten, ni volar, ni una calabaza, ni una boda para "vivir felices para siempre". No necesita ser así.

Yo no quiero un cuento de hadas.

viernes, 6 de noviembre de 2009

No es nuevo!



Y hoy, me levantan falsos.

Si, yo se que recientemente declaré mi pasión desmedida y sumamente ñoña por la película puberta del siglo: Twilight, pero el hecho de que el cabrón (léase, Robert Pattinson) me encante no se debe exclusivamente a ésto. Es mi tipo... that's all.

Me dicen doblemente ñoña por estar traumada con la película y enamorada de Pattinson. Too late, darling... siempre me han gustado ese tipo de sujetos: pelo revuelto, ojos grandes, boca antojable y mandíbula fuerte.

¿No me creen? Pregúntenle a cualquier persona que haya estado a mi alrededor cuando tenía como trece años y se me disparó la hormona por... CHAN CHAN CHAN!

Taylor Hanson




Pelo revuelto, ojos grandes, boca antojable, mandíbula fuerte... ¿les suena?

Expuesto mi punto, me retiro del aire a soñar con cualquiera de los dos.

Buenas las tengan.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Golpeando el fondo...


¿Se acuerdan de cómo era antes comer catsup/ketchup/brebaje fabricado a base de tomates, vinagre, azúcar, sal y condimentos varios?


Todo un acontecimiento que empezaba, en mi caso, en subirme en el primer nivel de la alacena para poder llegar al segundo estante, alargar la mano y alcanzar el frasco, mientras contenía la respiración.


Después estaba la lucha entre la tapa y mis manos, ya de por si pequeñas a esa edad, restándole los centímetros que me robó la genética. Lo único más difícil que abrir el frasco de catsup, era abrir el de la mermelada de fresa.


Y por último, el episodio que llamaré "golpear el fondo". Creo que no necesita mayor explicación, pero para quien no lo recuerde: en aquellos entonces (digamos, principios/mediados de los 90's) la consistencia de la catsup era taaaan espesa que podías voltear la botella sin que ésta se despegara del fondo y dado que estaban embasadas en frascos de vidrio, no podrías recurrir al "squizz" al que estamos acostumbrados ahora.


La opción uno era ser precavido y dejar la botella de salsa parada sobre la tapa durante algunos varios minutos antes de que la fueras a utilizar. Como desde que nací no soy precisamente precavida, siempre recurría a la opción dos, mucho más divertida:


Agarrar con fuerza la botella abierta, con la "boca" en dirección a tu comida mientras con la otra mano le dabas golpecitos rápidos pero fuertes al fondo. Todo ésto mientras le calculabas que "ploc" de catsup le diera, ya no a la porción de comida... al plato, mínimo.


En ese entonces podías ponerle catsup a tus papitas sin que se hicieran caldosas y aguadas, podías ponerle a tu sándwich o a la pizza sin que se desparramara por todos lados.


Que años de gloria, aquellos...


Hoy en día es triste que la única marca que te ofrezca eso sea gringa (Heinz), habiendo tantísimas marcas mexicanas. He probado todas, o casi todas... y el denominador común es la consistencia aguada y el sabor a catsup de hamburguesero de esquina.


Y ya...


Buenas las tengan.

martes, 3 de noviembre de 2009

In my head...


De repente me da por soñar.

Que raro, ¿no? Nada sorprendente que a una escritora frustrada se le de lo de soñar... La cosa es que me da por soñar despierta: mientras corren los minutos en una clase aburrida, mientras camino hacia el edificio de al lado, mientras manejo en línea recta por las mañanas, mientras me baño, mientras tomo notas textuales del pizarrón, mientras interactúo robóticamente en una comida familiar...

Es cuestión de darle "Play" y empezar a volar. Práctico, claro, por que todo el tiempo del mundo no es suficiente para soñar, sin embargo corres el riesgo de volarte demasiado y empezar a hacer las cosas de forma mecánica. He llegado a escribir una página completa de notas y al final no tener idea de qué escribí, o de terminar una llamada telefónica con mi madre sin recordar realmente qué me había pedido que hiciera, o manejar durante veinte minutos sin estar completamente consiente de los topes, de los semáforos, del tiempo/espacio...


A veces, muy de vez en cuando, las personas se dan cuenta. Respondo una incoherencia, digo un pensamiento en voz alta, me la paso en monosílabos... supongo que imaginan que estoy distraída, o que tengo sueño. Esas son las escusas que siempre doy.


Habrá algún día, espero, que la realidad sea más interesante que lo que hay dentro de mi cabeza. Y entonces solo entonces me mantendré despierta.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Me sigue haciendo falta


Me sigue haciendo falta. ¿Qué cosa? No lo se, pero cuando por las noches hago inventario, hay un espacio vacío en mi cama. También cuando está nublado, como hoy, y me dan ganas de quedarme en la cama por siempre, cuando se me llenan los ojos de lágrimas y no puedo soltar ni una sola, cuando todos los semáforos están en verde y me convierto en sonrisa, cuando camino una calle demasiado oscura, cuando repito una toma mil veces y me sigue saliendo mal, cuando no me inspiro a pesar de tener ganas de escribir, cuando escucho una canción de amor, cuando las cosas no me salen como quería, cuando quiero escuchar algo que nadie sepa, cuando me despierto por las mañanas con ganas de llevar el desayuno a la cama, cuando tengo frías las manos, cuando me quedo sola en mi casa, cuando el "tic-tac" del reloj de la cocina me vuelve loca por las noches...
No se que es, pero me sigue haciendo falta.

sábado, 31 de octubre de 2009

Lágrimas Repentinas



"Lo mismo siento de ti, siento que no has cambiado, pero tampoco te recuerdo con nitidez. Aunque, pues, cuando te deje de ver me veías con ojos de amor y ahora ya no lo harás. Por primera vez veré tus ojos como todos los miran."


-Nube

martes, 27 de octubre de 2009

Twilighter


Hola, soy Goma y soy Twilighter.


Tan Twilighter soy que se lo que significa esa palabra: fan traumada con Twilight y las otras tres películas/libros que le siguen.


He seguido fotos, trailers, escenas presentadas en programas... entro a páginas (solo dos, lo juro) relacionadas con mi adicción para "cubrir" los avances de la película que sale el próximo mes.


Si, así de enferma. Mis amigos me burlan... me burlan en serio. Hay un post-it en mi puerta con vampiro dibujado y la frase "I (heart) vampires" hecho por mi roomie. Cada que pasamos cerca de la sección de libros de cualquier centro comercial (en donde, obviamente, en primera fila están los libros de pasta negra) yo me hago pendeja, pero invariablemente me llueven las frases punzo-cortantes.


La cúspide de la obsesión fue el viernes pasado que una amiga me mandó un mensaje: Consiguió tickets para la primera función del primer día de blah blah blah.. ¿de contrabando? No lo se... pero por poco me caigo de la cama: Voy a ver New Moon antes que nadie. Bueno, voy... vamos, yo y todas las otras decenas de pubertas con las que compartiré la sala.


Hoy vi a mi amiga en la escuela y la abracé con locura. Le dije gracias como mil veces y estuve a punto de postrarme a sus pies (ok, no...). Tanta euforia fue detectada a kilómetros por mi roomie, que no tardó ni dos segundos en lanzarme el primer "piiiiiiinche ñoña", y con toda la razón.


En fin... éste post es solo para presumirles eso: iré a la primera función.


Me la pelan!


Y ya.


Buenas las tengan.



P.D. No los traumé con mi obsesión desmedida por Robert Pattinson... la imagen es una muestra de respeto a la gente normal que no se trauma con películas y galanes adolescentes/pubertas a destiempo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Mis manos


Tengo unas manos muy pequeñas, con deditos pequeños y uñitas pequeñas. Solo puedo recordar a una sola persona que tenga las manos más pequeñas a quien no supere en edad.


Mis manos son motivo de burla, muchas veces. Muchísimas.


Hoy mi hermana me dijo la burla más bonita:


-Tus manos se parecen a la pulpita de Nemo.

martes, 20 de octubre de 2009

Ésto es NO tener vergüenza...


Ahora resulta que Rosa Venus tiene versión "Simi"... Dadas las circunstancias, me pregunto ¿dónde lo utilizarán?

lunes, 19 de octubre de 2009

22° pintados de Gris.


Aire frío.. y se me enfriaron las puntas de los dedos.


Mientras caminaba, el aire me venía revolviendo el pelo. Que sensación tan placentera... Eso sumado al calor que emana la piel de entre la ropa es el contraste perfecto.


Y el olor a aire frío, que a la fecha no se como describir pero que me hace feliz y desdichada cada otoño y cada invierno. Y el sonido del aire corriendo contra mis oídos. Y el frío pegándoseme en la piel.


Claro, tanta felicidad sensorial tiene un precio: mi estado de ánimo se puso del color del cielo.


Es de siempre, o tal vez no de siempre, pero no recuerdo como era antes. Ni por qué empezó a ser así. Ni cuándo dejará de serlo. La situación es que cada que el tiempo cambia y el cielo se pone gris, y el aire se pone frío, y el viento se intensifica, es cuestión de horas (a veces de minutos) para que los años me empiecen a pesar, y las penas se hagan tangibles, y me invada esa extraña nostalgia que no logro comprender.


La nostalgia, en todo caso, es lo peor. La añoranza por algo que no existe más, o que aún no ha existido... o que tal vez, tengo muy claro, no va a existir. La sensación de soledad, de desolación, de vacío...


Mientras manejaba con los cristales abajo y el aire pegándome en la cara, empezó a sonar en mi cabeza "Just for now" y se me vinieron encima los últimos años. Se me hizo el corazón una bolita y las manos se me apretaron al volante.


Al llegar a mi casa abrí las ventanas de mi cuarto tanto como pude,me quité toda la ropa que sobraba y me tiré así en la cama. Sentí la corriente de aire y las sábanas frías contra mi piel recién expuesta, el pelo haciendo una cortina entre mis pupilas y la poca luz que quedaba del atardecer, mi espalda extrañando no recuerdo a quién y mi respiración llevando un ritmo marcado por el agua que humedecía mi almohada.


Duelen, los años si duelen... pero no como un golpe en la cabeza, si no como las reúmas en los días fríos.

domingo, 18 de octubre de 2009

Domingo por la noche..

Se me pasó la semana en chinga. De pronto estaba en viernes por la mañana, viendo el último capítulo de mi nueva adicción mientras me cambiaba la pijama por algo más decente. Luego las mil ocho mil horas de clase de mis viernes que se extendieron hasta el anochecer. Resumen: casi doce horas en la escuela.
Cuando llegué a mi casa solo quería una cosa: dormir. Y eso hice..
Mi sábado principalmente se centró en dormir, comer y hacerme pendeja. Y hoy.. practicamente lo mismo, salvo por una tarea bastante divertida por la tarde.
That's all, siento que no hice absolutamente nada (tal vez por que no lo hice). Muero de ganas de antrear, de bailar, de.. fuck, de hacer algo interesante. Un café en el centro, una antreada intensa, una plática hasta el amanecer... sin mencionar, claro está, la jodida desesperación que me entró hoy por la mañana cuando, de la nada, apareció nuevamente ese personaje mítico que se ha vuelto tan frecuente en mis sueños.
Y ya mañana es lunes, y tengo chorrocientas mil horas de clase, y mi madre sigue aquí y no hay para cuando emigre, y resulta que el individuo aquel que disque dejé ir me sigue moviendo el tapete.. no como que me amanezca pensando en el, pero cuando lo veo...
Y luego, que me di cuenta que hoy que soy sumamente manejable y apendejable, no por el individuo, el gracias a dios no tiene idea de cómo hacerlo, pero si lo soy por.. you know who you are. Cuestión de abrir los ojotes cafés y poner la pinche mueca de lado. Joder!
Ya, suficiente de reflexiones profundas por hoy.
Mañana es lunes y va a estar de la reputísima madre.
Buenas las tengan.

lunes, 12 de octubre de 2009


No se de dónde salió alguien igualita a ti.


Algunos centímetros más, algunos centímetros menos.. la voz diferente, jamás le llega a tus gestos y a tus ojotes, pero si me enchina la piel si la veo de reojo.


Tardé un poco en acostumbrarme a su presencia, en no decirle tu nombre, por que.. carajos! de por si soy despistada, y con esas cosas, y desconcentrada... Paré en seco más de una vez y corregí las sílabas antes de continuar hablando.


Hace unos días la tuve horas alrededor, al final de la tarde ya había comprendido y aceptado por completo que no eras tu: NO, NO, NO. Una vez tras otra. Ya la veía sin buscar que la luz se le reflejara en las pupilas, ya le hablaba sin esperar que hiciera una mueca de lado antes de contestarme. Ya era otra persona, al final de la tarde.


Pero para que la tarde tenga un final, tuvo que tener un principio. Muchas, muchísimas horas antes. Tantas, que la piel se me había puesto roja bajo el sol. ¿Cuántas veces se me ha puesto la piel roja bajo el sol junto a ella?


¿Dos?


¿Tres?


Suficientes para contar las horas y que no me alcancen los dedos de las manos.


No voy a decirlo una vez más, ya lo he dicho muchísimas veces sin obtener respuesta.


Tu sabes por qué me cagas cuando ella aparece.

sábado, 10 de octubre de 2009

Canción #10


Entonces, me amaneció contigo al lado, burlándote de situaciones tan estúpidas como la vida misma. El sol iluminaba el cielo como cuando prendes un foco detrás de una cortina.. suave, tenue, aún era de noche técnicamente, pero casi podía oler el día.


No podía ver tus ojos, pero si las sombras y los contrastes en tus gestos. El suelo y el cielo estaba lleno de gente durmiendo alrededor nuestro, lo que nos obligaba a reprimir las carcajadas y a taparnos la boca con las manos.


Tu boca arriba y yo boca abajo, cada uno en un extremo de la cama con una muralla invisible entre el dedo meñique de mi mano derecha, sobre la almohada y el ángulo de tu brazo detrás de tu cabeza. Veinte centímetros entre uno y otro, no más.


No planeaba tomar tu mano y meterla en medio de mi escote, como lo hice alguna vez hace mucho tiempo y muchas personas. Tampoco planeaba que nos besáramos tiernamente con la luna desapareciendo en la ventana. Ni que despertáramos abrazados. Nada de eso. Simplemente..


Después de hablar horas en medio de toda la gente bailando y haciendo ruido, hubiera esperado que en algún momento, entre la oscuridad, las almohadas y las risas, tus ojos se trabaran en los míos y te quedaras sin poder decir nada inteligente, al menos por un segundo. O que alargaras el brazo y el dorso de tu mano "accidentalmente" rozara por un breve instante mi hombro. O que dijeras mi nombre como iniciando una frase y después te arrepintieras de haberla iniciado. O que, en algún momento mientras estuve en esa fase entre dormida y despierta, alguno de tus dedos, el que sea, se deslizara por mi pelo, o siguiera las puntas de mis pestañas, o la línea de mi labio inferior.


No lo hiciste.


Cerraste los ojos y volaste lejos. Alcé una mano temblorosa y siguiendo el ritmo de tu respiración dibujé una línea desde lo alto de tu hombro hasta las puntas de tus dedos.


Justo en éste momento, doce horas después, estoy dejándote ir.

viernes, 9 de octubre de 2009

Invariablemente


Me gusta.


Me gusta bastante.


Invariablemente llega el momento en que me pierdo en tus ojos, o en tu boca, o en tus manos. Es una tontería, pero casi siempre es en tus manos. Las mueves como si estuvieran en el agua, como si fueran un pez siguiendo la corriente. Tienes los dedos largos y rectos, perfectos. La piel dorada, suave.. Más de una vez perdí el hilo de la conversación por quedarme perdida en la punta de tus dedos.


Invariablemente llega el momento en que digo algo que se que te va a molestar y en medio de la risa de todos, me vas a voltear a ver con los ojos entrecerrados y esa mueca de malo que me hace reírme a carcajadas. No se si es de nervios o de risa.


No lo se, últimamente no se nada.


Invariablemente llega el momento en que cobras venganza de alguna de las muchas veces que provoqué que me vieras así, como me gusta. Y dices algo desde el otro lado de la mesa, y yo me quedo viéndote apretando los labios entre las risas de todos; luego los abro para contestarte algo que te mate pero no lo logro.. y los cierro, sin emitir sonido alguno, indignada.


Entonces, invariablemente, me miras con gesto levemente culpable y me sonríes como si fueras inocente.


Y lo creo, en serio.


Invariablemente llegará el momento en el que me tengo que ir, y ofrezco llevarte, y tu aceptas. Al contrario de mi día con día, los demás me rebasan a mi, en lugar de yo a ellos, y no me paso ningún semáforo en amarillo. Jugando bien mis cartas para que los minutos en los que te tengo sentado justo al lado se multipliquen.


No dices nada fenomenal, yo no digo nada inteligente. No pestañeo creando corrientes de aire, tu no finges un bostezo para abrazarme. No me juego el pelo, ni me mojo los labios con la lengua, ni me hundo en risitas estúpidas.


Tu no lo sabes, no sabes que me gustas.


Que me gustas bastante.


Invariablemente llega el momento en que tengo que apretar el botón (maldito botón..) para quitarle el seguro a tu puerta y ver como tus dedos logran en un breve movimiento deshacerse de la trampa. Me cuesta hacerlo, tanto que tartamudeo un poco.


Invariablemente quedaremos de vernos mañana, bajarás un pie y te girarás hacia mi para despedirte.


Invariablemente a mi me dará por pedirle a todos los santos que, sin pensártelo mucho, deslices tu boca hasta la mía.


Y que me digas que te gusto.


Que te gusto bastante.

sábado, 3 de octubre de 2009

Dos Sílabas


Llegué a mi casa más cansada que cualquier sábado de trabajo en pleno sol, probablemente por mode mental que me he traído hace unos días y que explicaré, tal vez, en un post próximo.


Me tiré en la cama, sepultada entre almohadas y cojines, y mi respiración cambió. Inhalar, exhalar.. profundo, lento, como si la vida se me fuera en ello. Pocos minutos después, estaba dormida.


Y me encontré justo afuera de mi antigua casa, con un papelito, un lápiz y aparentemente, una aflicción monumental por encontrar, a como fuera, a "esa persona" de una vez por todas. ¿Cuál era el plan? Presentarme al mundo, claro.


La idea consistía en escribir en el papelito algo acerca de mi y dejarlo a la suerte, esperando que en algún momento no tan lejano "esa persona" fuera la que lo encontrara, lo leyera y fuera mágicamente llevada a mi. Como mensaje en la botella. Lo se, es ridículo, pero es mi sueño y no podría haber sido de otra manera.


La cuestión es que comenzaba a escribir en el papelito, sin apoyo ni nada, solamente en mi mano. "Me gusta caminar por ahí, con la mente en blanco, también me gusta caminar para pensar..." Cualquier simpleza de ese tipo, pero siempre relacionado a mi gusto por caminar sin rumbo, solo por el placer de hacerlo. Mientras lo hacía, tenía conciencia vagamente de que iba avanzando y que algo había cambiado, pero no hice más por entender qué hasta que despegué los ojos del papel.


Eran tres cuadras, tres... a lo largo de las cuales el papelito en el que había comenzado a escribir se había alargado y quedado en el suelo en una línea que terminaba justo en mis manos. Me llamaba un poco la atención, sobre todo por que según mis cálculos lo poco que había escrito no alcanzaba ni para avanzar una sola cuadra. Lo dejaba pasar y clavaba mi mirada en el papel de nuevo, para comenzar a escribir.


Y escuchaba mi nombre a lo lejos, pero como es mi costumbre, no volteo hasta la segunda o tercera vez (hay demasiados nombres que suenan igual). Lo escucho de nuevo y ésta ves si volteo. Lo que veo me deja helada: una persona... una mujer tomando el otro extremo del papel. Se me tensa la espalda. Trato de voltear de nuevo para huir hacia el lado contrario, pero tengo los pies clavados al suelo. El sol me da en la cara, pero puedo verla perfectamente. Ella viene caminando hacia mi con una sonrisa en la boca, la cual se convierte en una línea recta cuando llega a donde estoy y nota mi expresión.


Su expresión cambia totalmente, puedo verla contrariada por mi reacción y me dan ganas de explicarle que solo estoy nerviosa, pero no me salen las palabras de la boca. Me limito a relajar el gesto lo suficiente para poder mostrarle una sonrisa, o por lo menos el intento de eso y veo como el suyo se relaja también.


Comienza a hablar. Me dice que leyó lo que había en el papel y lo siguió un poco hasta que se dio cuenta que yo seguía tomando el otro extremo, me dice que me quiere conocer y me dice su nombre. Yo... yo no digo nada, solo asiento con la cabeza.


Antes de despedirnos, quedamos en vernos algún día, pero no recuerdo cual.. era pronto y no iba a ser la única vez, es de lo único que tengo idea. Entrecierra los ojos y ladea la cabeza, sonríe un poco. "Entonces...nos vemos después". Ella también está nerviosa, se muerde el labio.


Me despierto, mejor dicho, me despiertan.


No puedo recordar su cara, ni sus ojos, ni su pelo... ni siquiera su tono de voz. No puedo recordar nada. No puedo recordar su nombre. ¿Dos sílabas? Creo que si.. pero no recuerdo cuales.

martes, 29 de septiembre de 2009

Cuentame algo


Pero algo que no sepa nadie.


Esa pregunta ha existido siempre en mi cabeza. De acuerdo, no siempre, pero no logro recordar en qué punto de mi vida se integró a la lista le preguntas que considero importantes.


Me he encontrado con muchas personas en los últimos veinte años, algunas de ellas han desarrollado un rol imprescindible en mi vida, algunas solo van de paso. A algunas las conozco desde que tengo uso de razón, algunas hace horas. Con algunas hablo cada año, cada mes, cada tres horas. A algunas las veo diario y son sumamente lejanas a mi. A otras, cada seis meses, o cada dos años, o una sola vez en mi vida, o ni una sola.. pero han estado ahí "siempre".


Sin embargo, no se bajo que criterios de selección, solo a unas pocas les he pedido eso, que me cuenten algo que nadie sepa. Y de esas pocas, más pocas aún me han respondido lo que les pregunto sin irse por las ramas. Tan pocas que las puedo contar con una mano y sobran.


Y a esas, justo a esas es a las que hay que temerle. Me tienen comprada. Totalmente. No hay forma alguna en las que pueda negarme si realmente se proponen a que acepte. No hay razones suficientes para decir que no, jamás, si se toman dos minutos de su tiempo para contarme justo con las palabras adecuadas algo que nadie sepa.


Todo mi pinche carácter se ve reducido a un papelito insignificante en la palma de su mano, que pueden hacer pedacitos y tirarlos por ahí, tan solo con tres segundos de silencio y el argumento adecuado, o la frase.. o la palabra.


Gracias a Dios, de esas poquísimas a las que hay que temerles, una sola se sabe con ese don de "domar a la fiera", o por lo menos una sola ha descubierto cómo hacerlo. Maldición y bendición al mismo tiempo, sentirse totalmente expuesta y vulnerable.. pero también con esa conexión tan única.


Maldición y bendición, pero últimamente ansío más de la cuenta que, de repente, alguien llegue y descubra cómo hacerlo.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Agua de Mar


Lo primero que sentí fue el suelo frío contra mi espalda. Me senté de golpe mareándome un poco, al mismo tiempo que llenaba mis pulmones de aire bruscamente, provocando que comenzara a toser.


Esta vez recuerdo todo como si hubiera mirando a través de una cortina de humo, o como si me hubiera estado arrastrando una ola... o como las dos cosas al mismo tiempo.


Había agua, ciertamente.. arena bajo mis pies. La brisa que llevaba la sal hacia mis labios también hacía que me temblara la mandíbula y que tuviera mucha sed. Iba caminando en medio de la noche con las pequeñas olas estrellándose contra mi, despreocupada, sin que me pesara ni un poco siquiera el terror que en realidad me provoca el no poder ver mis pies a través del agua.


No solo no veía mis pies, no veía nada. El agua era muy clara, pero la noche era tan oscura que no dejaba mirar. Las olas seguían estrellándose contra mi y el agua fría salpicandome era como una droga.. me hacía partirme de risa una y otra vez, mientras tu no dejabas de verme con una sonrisa en los ojos, tomándome del brazo como una niña pequeña, cuando en medio de la euforia hacía el intento de caminar hacia adentro.


El viento comenzaba a soplar, de repente, haciéndome un remolino en el pelo, enredándoseme en la cara. Me empujabas un poco, girándome los noventa grados necesarios para estar en contra del viento y el mar. Los mechones que se habían desacomodado sobre mi cara corrían hacia atrás, dejando un zumbido en mis oídos mientras yo veía maravillada la confusa línea divisoria entre la oscuridad del cielo y la del agua.


Y entonces, cerré los ojos, me sumergí hasta que el agua me cubrió la cabeza y comencé a dar brazadas pequeñas. Abrí los ojos y la sal me quemó un poco, no pude ver nada.. entonces, las cosas se volvieron más reales: el miedo apareció.


Angustiada, traté de ponerme de pie de nuevo, pero no pude llegar al suelo. Aun consciente de ser capaz de flotar, no pude hacer más que moverme sin control y querer llorar. No podía ver nada, justo como hacía unos segundos, pero ahora en lugar de eufórica, estaba aterrada.


Sentí un jalón fuerte en el brazo, y eras tu, con la expresión que tendría alguien que te advirtió que no jugaras con el encendedor justo en el momento que la llama te quema los dedos. Alcé los brazos hasta que logré aferrarme a los tuyos desesperadamente, enterrándote las uñas mientras te escalaba, buscando salir tanto como pudiera del agua.


Avanzaste hacia la orilla sin soltarme aún cuando pude caminar sin hundirme, aun cuando el agua me llegó al tobillo, aún cuando me empujaste hacia la arena y me hiciste sentarme. Solo cuando yo solté mis manos de tu brazo, dejaste caer las tuyas en la arena.


Me sentía como una tonta.. me perdí en el horizonte para no mirarte, mientras me escurría el pelo. Cuando terminé, clavé la mirada en mis manos, y por nada, o por todo, sentí como me iban cayendo encima los efectos secundarios del miedo, y del agua, y del frío, y de la noche... y lloré en silencio, queriendo que no te dieras cuenta.


Probablemente lo sabías, que me daba vergüenza, que hubiera preferido escucharte decir "te lo dije", que era humillante sentirme la damisela en apuros. Desviaste la mirada pero te quedaste, por que probablemente sabías eso, pero también que las ganas de que te dieras cuenta iban a aparecer en cualquier segundo.


Cinco.

Cuatro.

Tres.


Arrastré mi mano hacia ti, hacendo surquitos en la arena, hasta que mis dedos toparon con los tuyos. Volteaste hacia mi bruscamente, haciéndome notar tu enojo y te quedaste inmóvil aun cuando me recosté sobre tu hombro. Tarde o temprano, escuché como suspirabas con irritación, mientras tu brazo se enrrollaba a través de mi espalda. El olor te tu cuello mezclado con el agua de mar pareció duplicar las lágrimas y los sollozos, mientras sentía las idas y venidas de tus dedos, dibujando líneas y luego figuras sobre mi piel mojada.


Entonces, abrí los ojos y no pude sentir más que el frío contra mi espalda y los espasmos irregulares de mi diafragma, tratando de controlar una tos incontrolable.

jueves, 24 de septiembre de 2009

¿Que incluye qué...?


A como están las cosas, yo me apuntaría nomás por el polvo.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

My cold feet


Había pasado tanto sin que nadie me hiciera recordar tanto, que había olvidado, sin querer, como era cuando se me caía la cobija.


Hace un rato, se me destaparon los pies y tuve frío. Justo ahora estoy luchando contra los pliegues de tela suave y acolchada para volver a taparlos. Me queda muy chica, lo sé, pero no tengo muchas más opciones que ésta (dormir sin cobija, por ejemplo, es una de ellas).


Casi logro terminar de tapar mis pies, pero no estoy segura si quiero hacerlo. Es una tontería: no hay nada más incómodo que pies fríos. Además se que si no los tapo, invariablemente me enfermo, cayendo en un espacio de tiempo tirada en una cama, entre kleenex, almohadas mojadas y ganas de no levantarme nunca más de ahí.


Pero es que el frío, de a poquito, sucede que es muy agradable. Casi llega a gustarme mucho la sensación de escalofríos que me hace sentir el tener mis deditos al descubierto. Mi piel, tan aletargada siempre, tan aburrida, tan inmóvil, le da por erizarse y mandar descarguitas de algo parecido a la electricidad directo a mi espalda.


¿Escalofríos? Cada vez que pienso en ellos, me acuerdo de alguna de las mañanas cercanas a mis 16, sentada en el fondo del salón de clases y con la cabeza en las nubes. Nunca sentí tantos escalofríos como aquella vez.


Mierda.. la cobija se volvió a correr. Mi pie derecho casi estaba dentro y ahora vuelve a estar congelado.


¿Qué pasaría si me quito la cobija del todo?


Nunca lo intenté. Desde que logré acomodarme bajo sus mínimas dimensiones, he tratado cada segundo de mantenerme ahí. Después de lograr que mis manos dejaran de temblar y que mis dientes dejaran de chocar compulsivamente unos contra otros, no he hecho más que tratar de mantenerme así.


Pero.. ¿y si me la quitara completamente? ¿me moriría?


You, Pancake (:

martes, 22 de septiembre de 2009

Pero siempre tiene que terminar mal...


El día: precioso.


Nada deslumbrante, ni chispeante, ni eufórico, pero con ese sabor de boca agradable. Not too cold, not too hot, la clase sobrellevable, el desayuno decente, plática amena, risas regulares. Una compañera que usualmente me desespera por ser "a little bit too happy" me pidió ride y se lo di sin chistar, hasta su casa.


Llegando a mi casa, recibimiento de mi gatita desde la ventana, un intruso familiar que está aquí desde el domingo me recibe también y me da a entender que preparara la comida.


-Abue, mi hermana viene hasta las cuatro, son la una y media...


Lo siento, estoy totalmente desacostumbrada a hacer las cosas en cualquier otro horario que no sea CUANDO YO QUIERA. Aun así respiro, saco un bolis de limón del refrigerador y me dispongo a ver Friends, a relajarme... escucho tragines en la cocina y mensajes subliminales de "estoy haciendo comida, ayudame", pero yo no hago comida tan temprano.. ni me complico tanto al hacerla, así que.. paso olímpicamente. No tengo por que ponerme a picar cebolla, tomate y ajo, licuarlo y hacer salsa verde, si tengo tres latas de mi favorita en la alacena.


Justo en ese proceso, hace la sugerencia nuevamente de ir al super, como ayer, y le digo que si termino temprano las cosas de la escuela, la llevo. Insiste, insiste una vez más al ver que era el último tomate, le doy el avión al percatarme que la ensalada caprese que tenía pensada para la cena se fue al carajo. Respiro hondo y me juzgo de temperamental por sentir que me invaden solo por que no cenaré ensalada caprese.


Me dispongo a estudiar, pero está en mi cuarto viendo TV. Paciencia, paciencia.. me pongo los audífonos. Leo uno, dos, tres párrafos.. escucho entre los decibeles de Tim Deluxe una voz que comenta algo. "¿Qué?", pregunto confundida, y comienza a decirme una lista mental de lo que hace falta a mi alacena. "Yo no lo necesito, lo necesitas tu", pienso, pero contesto algo mucho más amable y le repito que si termino de estudiar, la llevo. Me insiste dos veces más: una cuando me paré al baño y otra cuando me quité los audífonos por que la escuché apagar la TV.


Mientras leo, me voy perdiendo en mis propios pensamientos, hasta que no se en qué momento, me sorprendo pensando en sexo. Intento seguir leyendo y me desconcentro cada dos líneas. Algo hay que hacer para conseguir concentrarme en lo que debo. Estoy sola en el cuarto, puerta cerrada... tengo el cuidado de apretar silenciosamente el seguro.


Justo unos segundos después de que la respiración se me disparara, escucho como la manija gira hacia un lado y hacia el otro. La situación se va directito a la chingada cuando escucho su voz pidiéndome que le abra. Me cierro el pantalón y abro la puerta.


- Ya estoy lista, vamos al super.

- No.. NO!


Si había alguna posibilidad de ir al terminar de estudiar, ésta se acababa de joder al invadir MI espacio en el momento incorrecto, en la situación incorrecta. Puerta cerrada con seguro, ¿no le dijo nada? ¿es que tengo que poner un colguijo en la puerta que diga "Ando horny, disculpe las molestias"? Me excuso lo menos agresivo que puedo, argumentando que aun me queda mucho que estudiar.. aunque no sea cierto. Regreso a mi escritorio y clavo la vista en mi libreta, berrincheando discretamente.


Me empieza a cagar todo lo que no me cagó en el día, terminando con broche de oro con la interrupción detestable que acaba de ocurrir. Probablemente no hay nada que me cague más en el mundo que me interrumpan en situaciones como esa, con o sin compañía. Una vez, incluso, me fuí de casa de mi ex emputadísima por que le contestó a su amiga dos veces seguidas.


Sigo haciendo berrinche un rato más, y luego, se me pasa. Sin embargo el sabor de boca no es tan fresco como al inicio del día, y me quedo con esa sensación cagante de invasión, de NECESIDAD de privacidad, de ganas de ponerle seguro a la puerta y no abrir ni aunque la pateen.


Y ya.


Buenas las tengan.