También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!

viernes, 12 de junio de 2009

High & Dry

El cielo parecía atardecer al salir de mi casa, sin embargo el proceso iba a la inversa.. cada vez más sol y menos azul.



El chofer saca una cajita de la bolsa de su camisa y hace ademán de ofrecerme, aun sin hablar. Lo rechazo amablemente: los chicles de menta, definitivamente, no son lo mío. Mis favoritos son los de canela, luego los de hierbabuena y de último, probablemente los de plátano. Hace poco probé uno de "napolitano" -disgusting-.



Reclino el asiento hacia atrás y estiro la mano para acariciar a mi gatita, que viene adormitada en su jaula. Me maulla quedito y cierra los ojos. Bajo por completo el cristal de mi ventana y siento el aire casi frío pegando contra mi cara, retorciendo mis pestañas y alborotando los mechones de pelo que quedaron fuera de la liga.



Es relajante. Mucho. La conciencia se me iba por ratos -de acuerdo a mi hábito de dormir al amanecer, debería estarlo justo ahora-. Cerré los ojos y me dejé ir, fantaseando con tonterías llenas de bombones rosas, labios besables y roces de piel, siempre, siempre sin saber la ausente identidad.. pero acostumbrada al calor familiar de aquella mañana.



Los sentidos me fueron regresando poco a poco. Comencé a escuchar a lo lejos una voz conocida: "is the best thing that you ever had, the best thing that you ever, ever had.." mezclado con el ruido sordo del aire contra mis oídos. A sentir de nuevo el viento contra mi cara y el movimiento irregular de mi pelo haciendo ondas. Gradualmente volví a ser consiente de mis manos, de mi pecho, de mis piernas.. aun sin capacidad de mover un solo músculo.



Prolongué ese estado de conciencia a medias durante un largo rato, no se cuánto. Cuando, por fin, volví a abrir los ojos el amanecer había quedado muy lejano. El sol me pegaba en la cara con fuerza y mi piel estaba caliente. Moví lentamente las manos, estiré las piernas.. la sensación de entumecimiento por no haberte movido en mucho tiempo fue fácil de reconocer.

Unas horas más tarde, el chofer bajaba mi maleta de la cajuela: finalmente estaba en casa de mis papás. El garage estaba vacío.. era de esperarse. Vi a la única persona que me esperaba en la casa caminar con prisa hacia donde estaba yo, con los brazos abiertos y una enorme sonrisa en la boca: mi nana. La única que siempre me quiere aquí. La pongo al día de la última vez que me perdí en el alcohol y de mi soltería.

Mi hermana llegó de la escuela minutos después y la escuché gritar desde el otro lado del patio cuando vio la camioneta estacionada. Nos alcanzamos en la sala y nos caímos al suelo fingiendo un abrazo dramático. Me dio un beso tronado en el cachete y yo le di uno a ella, luego se lo mordí.

-Mamá está en una reunión, papá está de viaje.

Bienvenida a una casa de cuerdos, donde una loca no cuadra.

miércoles, 10 de junio de 2009

240 horas

[Post de ayer por la tarde que nunca pudo cumplir su cometido por una pésima conexión]

El sudor se me escurre por el cuello, por la frente, por la mandíbula.. todo por no tener suficiente plata como para mantener el aire acondicionado de la camioneta mientras estoy estacionada frente a Burguer King y por tener demasiada dignidad para entrar y chingarles el internet con el pretexto irremediable de un helado sabor aceite vegetal de $5

Con los horarios invertidos se me hace más fácil el "no estar". Leo por las noches los mismos libros de siempre y duermo cuando amanece, con una almohada en la cabeza. Hoy después de mucha insistencia, accedí al contacto humano. Una de mis mejores amigas de la universidad, que al mismo tiempo, es zona "neutral". Me despabilo y me voy a mi casa con 4 cucharadas soperas de carcajadas.

Solo resta lo que queda del día de hoy y las 24 horas de mañana para desaparecerme por 10 días, encerrada en mi pueblo. 240 horas viviendo en una casa de cuerdos, donde una loca no cuadra.

Me servirán para desear "mi vida" de regreso desesperadamente.

Para que cuando vuelva, la añoranza loca de "tener a alguien en mis mañanas" que me ha venido amargando brevemente los primeros minutos del día, me haya dejado por fin en paz, para que las palabras que traigo aun debajo de la lengua ya no me rechinen en los oídos y para que el solo hecho de estar nuevamente "en casa", lejos de aquel contexto al que ya no pertenezco, sea suficiente para sentirme satisfecha.

El sol me pega en la cara, a través del parabrisas, el calor me está sofocando.

Ya basta! No le pegué al Niño Dios para seguir escribiendo en éstas condiciones deplorables.

Buenas las tengan.

martes, 9 de junio de 2009

Desaparición


Estoy sentada en pijama, en Burguer King, desayunando/comiendo/cenando una hamburguesa bastante mala y viendo en la televisión como un puñado de pubertos argentinos de pelo planchado destruyen "We wil rock you" sin rastro de culpabilidad, entre coreografías malas y voces mediocres.


Aún así, estoy emocionada por estar fuera de mi casa. Las luces de arriba de mi mesa reemplazan la penumbra en la que me la he pasado todo el día, con las puertas y las cortinas cerradas. Para fortuna o desgracia, el internet de mi casa murió, manteniéndome lo suficientemente fuera del radar.


No muy convencida de mi capacidad para tolerar contacto humano el día de hoy, me remito a leer por enésima vez los mismos libros que, son últimamente los únicos en los que puedo despistar a mi fuero interior y vivir por momentos en un lugar muy lejos de aquí, lleno de frío y lluvia (hoy no llovió, aunque lo necesitaba).


Solo así pude pasar el día completo casi sin pensar en la madrugada de ayer, cuando en un momento de lucidez pude deducir, al fin, lo que me había tenido molesta toda la tarde.


"Ego, comadre..?"


No se si ego o que chingados. Celos, absolutamente no. Decepción es lo más cercano. Ayer se manifestaba con espasmos en el estómago y encabronamiento. Hoy me sabe diferente. La sensación es menos agresiva, pero no menos intensa. Hoy se limita a mantenerme la mirada baja. Sin embargo, estoy cien por ciento segura que todavía guardo debajo de la lengua las mil y un cosas que no dije ayer. Es solo por eso que me he esmerado en "no estar".


Estoy siendo racional y me sorprendo.


Por supuesto, solo logré canalizar mis reacciones vicerales y mis palabras en otra dirección, no hacerlas desaparecer. Dos víctimas, de las cuales una me conoce demasiado como para tomarse en serio mi neurosis y la otra, bueno, me tomaré el tiempo para disculparme (esperando que no las acepte, por su salud mental).


Alcanzo con una mano el vaso de cartón con el popote rayado y doy el último sorbo, haciendo ruido. Ya no hay nada en mi bandeja, tampoco.


Soy la única persona, además del personal, que me ve impaciente.


Hora de volver a mi encierro..


Buenas las tengan.


¿Quién dice que no duelen las huellas en la arena...?

Éste post caduca mañana a medio día, que me despierte.. pero ahora a las tres de la mañana, tiene todo el sentido del mundo.

Hace dos días estaba tirada en la arena, a la sombre de una palmera. El i-Pod de uno de mis amigos en aleatorio, y en eso: Caraluna-Bacilos. Mientras todos cantábamos el coro, una de mis amigas se avienta el comentario de la tarde:

-Esa canción se la escribió a su novia, que se murió ahogada en el mar.
-Naaaahhhh...
-Bueno, no se.. eso dicen..
-¿Neta?
-Escuchala de nuevo.



¿quién dice que no duelen
las huellas en la arena?
Tu huella el mar se la llevó
pero la luna sigue ahí,
pero esa luna es mi condena..

Cuando terminó la primera estrofa, todos nos volteamos a ver con la cara descuadrada y cambiamos la canción, pero en mi cabeza, y puedo casi asegurar que en la de los demás, lo único que sonaba era Caraluna, analizándola palabra por palabra. (.. mientras siga escuchando tu voz entre las olas y entre la espuma..).

Hace rato se me antojó un cigarro (?!?!), busqué por toda la casa esperando que alguno de los fumadores regulares que estuvieron recientemente, hubiera olvidado una cajetilla.. pero por supuesto, eso no pasó.

Manejé hasta el OXXO (por un cigarro?!?!),venía de regreso, sintiéndome estúpida por haber gastado más de $20 en una cajetilla completa, cuando se que no voy a pasar del segundo... Decido cambiar el CD por la programación nocturna de noventa y algo punto madres efe eme.

Sonidito de guitarra conocido. Me toma dos segundos darme cuenta antes de.. "¿quién dice que no duelen, las huellas en la arena?". No le cambio de estación, me quedo escuchando mientras las lágrimas se me vienen todititas a los ojos y se me escapan entre las pestañas.

Segundo rush hormonal en el día.. aún tengo que disculparme por el primero.

I do Suck..