domingo, 23 de febrero de 2014
Daddy Issues
Tengo 25 años y jamás he besado a un hombre. Jamás, jamás, jamás.
No es gran cosa, al principio me dieron ganas de "ver qué pedo" por pura curiosidad, por quitarme la espinita, pero las cosas se me están saliendo de control. O no, no tengo idea. No es mi intención ceñirme a "soy lesbianísima" cuando nunca lo he sido. Siempre he tenido claro que me gustan los hombres, a pesar de no haber conocido hasta la fecha a uno con quien me gustaría ser no-brother. O por lo menos uno con quien el no-brotherismo sea posible.
Supongo que parte del big deal es, honestamente, que no sé qué hacer con la parte activa de mi bisexualidad, o pansexualidad u omnisexualidad, como quieran decirle. No sé qué hacer con ella, no sé dónde ponerla para que el mundo la vea y se de cuenta que existe, para que las mujeres dejen de esperar a que sea una lesbiana hecha y derecha que no guste de los hombres y para que los hombres dejen de esperar que sea un brother hecho y derecho con el que puedan hablar de tetas, pero no agarrármelas.
Y no es nada, de verdad, no es como que en este momento pueda dar nombre y apellido del príncipe azul que quiero que me manosee las tetas y me lleve al paraíso en su corcel blanco... pero me gustaría saber qué putas hacer con la posibilidad.
Últimamente tengo los daddy issues hasta arriba. No sé si las chingomil de responsabilidades que traigo colgadas me los disparó, o que todas mis amigas se están casando, o que las hormonas se alinearon con la luna, pero la realidad, la cruel, cruel realidad es que tengo unas ganas tremendas de encontrar a un cabrón de preferencia mayor que yo, que me vuelva loca, que me lleve al cine, que salga con sus amigotes, que vaya por mi al trabajo, que se encabrone porque no estoy lista a la hora que dije y cualquier cantidad de clichés pendejos que puedan caberme en la cabeza.
Quiero un cabrón que, no precisamente se "haga cargo" de mi, pero sí que no me tenga que soplar el peso de la relación solita, y en lugar de eso, me vea como a la fucking vulnerable, la damisela en apuros, una pinche vieja con pedos mentales que no necesita un encarguito emocional más colgado encima, que jale parejo, me urge sentir el "I got your back" y el "you got me mad", ¿nos vamos entendiendo?
No es que esté cerrada a encontrar a una mujer que me vuelva loca y con quien pueda tener una relación poca madre y jalar parejo, pero culpo mucho a las últimas 658 relaciones amorosas en plan madre-hija en las que he participado activamente como la madre. Las he amado mucho, pero ya no quiero que tener una relación signifique tener una lista de responsabilidades y obligaciones de señora de la casa.
En fin, nada contundente... sólo quería externarles mi caos mental por mis súbitos deseos de ser una niña bien, con anillo al dedo, rosales en el jardín, un perro peludo y aretes de perlas. No va a suceder, por supuesto, pero es algo que no me deja de dar vueltas en la cabeza.
Ya de la parte sexual, ni hablamos.
jueves, 21 de octubre de 2010
Whatever Dude

domingo, 13 de junio de 2010
Estirarle y encogerle..

domingo, 28 de febrero de 2010
Brother...
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Let me sleep... so I can dream of you!

sábado, 12 de diciembre de 2009
Mis Pupilas Lésbicas

viernes, 6 de noviembre de 2009
No es nuevo!


sábado, 10 de octubre de 2009
Canción #10

viernes, 9 de octubre de 2009
Invariablemente

sábado, 12 de septiembre de 2009
Improvisando: ¿Segura?
Escuchó sus pasos subiendo la escalera, y después, acercándose a la puerta. El débil sonido de sus nudillos contra la madera llenó el cuarto en silencio y en penumbras. Respiró hondo dos veces y se estiró para bajarse de la cama, donde había estado abrazando sus piernas y con la frente entre las rodillas desde mucho antes que el sol dejara de entrar por las ventanas. Atravesó el pequeño espacio que la separaba de la puerta, y con la mano en la cerradura, respiró hondo una vez más, sintiendo como una gota de sudor le corría por la espalda.
Al abrir la puerta, la luz le llegó a las pupilas de golpe, haciéndola bajar la mirada. Aprovechó esos segundos extras para tratar de controlar la expresión delatora que iba a dejar sus nervios en evidencia. Era lo que menos convenía justo ahora que, finalmente, había logrado convencerle de que no era una niña y de que su decisión no estaba basada (por lo menos no del todo) en los estrogenos que le invadían cada célula, cada vez que apretaba su cuerpo contra el.
Levantó la mirada al escucharle suspirar impaciente y se topó con sus ojos observandola con ansiedad, sin embargo, con una postura que evidentemente pretendía reflejar despreocupación, recargado contra el marco de la puerta. Inversamente proporcional a la posición rígida que había tomado ella, aun aferrada con la mano derecha a la cerradura.
- Hola
"Hola", debió haber salido en respuesta de sus labios, pero la voz se le quedó trabada en la garganta, mientras tensó la mano en un puño para disimular los dedos temblantes. Intentó relajar las líneas de su frente y mostrar una sonrisa enorme, equivalente a la respuesta. Los nervios estaban agotando su aparente calma, le costaba controlar la respiración y el temblor de sus manos, pero la sonrisa fue fácil: era totalmente sincera.
El también reemplazó el gesto ansioso que mantenía y le devolvió la sonrisa, mientras le cubría el puño con la mano, para después deshacerlo con facilidad y entrelazar sus dedos. Dejó de mirarle a los ojos para contemplar sus manos unidas, y mientras lo hacía, el gesto se le descompuso por un momento, momento que fue más que suficiente para que el pudiera notarlo. Intentó ocultar la evidencia inclinándose sobre su hombro para romper el contacto visual, sin embargo, no fue suficiente. El la tomó de los brazos, separándola y se miraron por largo rato.
- ¿Estás segura?
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Hielitos

sábado, 1 de agosto de 2009
La eternidad se nos acaba.

martes, 7 de julio de 2009
Mi tarde libre.

jueves, 18 de junio de 2009
No era Romeo, pero era Julio.

jueves, 30 de abril de 2009
Lectura Intensa

lunes, 20 de abril de 2009
Dorantes
Y pensar que el trámite original era saludar desde el carro con una sonrisa chueca...
sábado, 14 de marzo de 2009
Such a mess!
Tiene como un año que no me ponía tan ebria públicamente. Probablemente había tomado en esa cantidad.. probablemente, pero no en un lugar de "no-confianza", con 150 personas a mi alrededor y un escote que, estratégicamente, crecía según corrían las horas y los centilitros de alcohol.
domingo, 1 de marzo de 2009
En algún momento...

Yo nunca te había visto, sin embargo, sabías más cosas de mi que cualquiera alrededor mío elegido al azar. Hablábamos diario, por horas, y en algún momento de la noche parecíamos amigos de toda la vida, a pesar de conocernos hace apenas pocos meses.
Me decías las cosas como no estaba acostumbrada a escucharlas: al chile. Puedo afirmar que fuiste la primera persona con la que pude desechar ese filtro que tenía entre la cabeza y la lengua, deshacerme de cualquier pose a la que estuviera acostumbrada para proteger esa anormalidad de ideas que me pertenecía a los trece años.
Contigo no tenía que encajar en ningún molde, no tenía que ser el prototipo de puberta de escuela pagada, no tenía que ser "niña". Hablábamos de igual a igual, sin pudor y sin vergüenza.
Ese día sentía el crujir seco de las hojas de los almendros bajo mis pies.
Te vi de espaldas, pero mi pubertad me impidió acercarme primero (de ese día a la fecha no he podido acercarme primero.. comienzo a sospechar que no fue la pubertad). Vivíamos aquella época en la cual nuestros dos años de diferencia parecían décadas y eso, sumado a los varios centímetros entre mi cabeza y la tuya, hacían crecer un abismo a la vista de todos.
Me viste y te acercaste, sentí esos 45 segundos de incomodidad en los que te acostumbras a vincular un nickname y letras verdes, a un cabrón con ojos grandes y voz grave. Pasados esos 45 segundos, tus palabras se volvieron letras verdes y caminabamos por la feria.
En algún momento nos alejamos de la gente, atacándonos con grandes cantidades de espuma en aerosol. Escribimos nuestros nombres en el pavimento y nos embarramos pelo y piel, terminando con el sudor y el sol, barnizados con una mezcla pegajosa. Por si no fuera suficiente la sensación de pegoste, tomaste un montón de florecitas blancas de un almendro y me lo tiraste en el pelo mientras caminábamos a tu casa.
Guitarras. Pelucas. Un oso de peluche y satín rojo. Los primeros acordes de "Te quiero" de Hombres G. Una foto de ti y de mi sentados a la orilla de tu cama, sonriendo. En algún momento me pediste que subiera por unas escaleras de caracol, y al llegar a un segundo piso lleno de juguetes y cosas, sacaste de algún lugar, un costalito de tela con dos puntas de cuarzo rosa: una para ti y una para mi. Sin embargo, por planes del destino, la que era tuya dejó de ser tuya esa misma tarde, muy a tu pesar.
Y te quedaste sin cuarzo.
En algún momento, caminamos muchos años. ¿Cuántos? Siete. Siete años que a la vez parecen nada y parecen infinito. Hoy no hablamos diario, ni siquiera una vez por semana. Hoy la coincidencia de tu existir con el mío en un diámetro razonable es sumamente distanciada. Hoy los kilómetros que nos separan son una mentada de madre.
Hoy te vi y platicamos como si esos muchos años no hubieran sido caminados. Me abrazaste como reponiendo los treinta y muchos meses que habían pasado desde la última vez que dejamos de caminar, para tomarnos un tiempo y ponernos al día. Casi sentí tu mano aventándome al pelo un montón de florecitas blancas de almendro.
Hoy ya te habías ido, pero te hice regresar. Supusiste que era algo importante.
Del fondo de mi bolsa salió una cajita verde de metal, en forma de gota y con espejos en la tapa. Me mirabas con ojos de gato curioso y apoyado del otro lado de la mesa, marcabas un ritmo con los dedos. Apreté el puño y estiré el brazo. Abriste la palma de tu mano debajo de la mía y entonces dejé caer aquella punta de cuarzo rosa, que en algún momento se convirtió en dos mitades.
Hoy tu te fuiste y yo me fui, pero tu tienes la otra mitad.
martes, 16 de septiembre de 2008
Viva México
Es la primera vez en mi vida que, por ocasión del puente, no agarré mis tiliches, me subí a un camión y me fuí a pasar dos días a mi Pueblo Bicicletero.Tareas, proyectos, mamadas.. el caso es que me quedé y agarré plan "de muerte" con unos amigos. Primero era irse a sabrosear ciertos sujetos que iban a tocar a un antro.. y después seguirla en casa de un tipo, amigo del amigo de blah.. hasta morir.
Me negué a vestirme de verde, de blanco o de rojo. Nada. Ni un arete. Negrito clásico y tacones de prosti. Si, tacones, es un lugar bien pinche fresa entonces.. tacones..y me quedan grandes.
Llamadas insistentes de cierta persona con alcohol en la sangre... lo pienso y decido que no es prudente contestar. Ella no piensa lo mismo, me llama más. Mensajes explicando que no voy a contestar. Sigo recibiendo llamadas. Recibo un mensaje que solo, SOLO ebria pudo haber escrito y decido, por su bien y su cruda moral para el día siguiente, sugerirle que ya no abra más la boca par que hoy no se de de topes..
Una sangría y dos limonadas eléctricas después, se arma la party. Saco mi heterosexualidad al máximo y gusto de los cuerpos al límite de perfección, puestos en movimiento.. y que movimiento! Soy bien zorra.. sin embargo después de X número de cabrones que me habían visto las bubis a travez del escote, valiéndome madres.. llega ese que impone y hace que me toque la nariz*..
Cuatro de la mañana. En camino a la muerte. Abandono los tacones. Cuando llegamos la mayoría ya anda happy, y uno o dos, bastante pedos. Divertidísimo. Bailamos idioteces. Se empieza a agarrar ambiente. Se compra más alcohol (actividad ilegal..). Se toma más alcohol. Se hace fondo. Se sacude la cabeza de uno, y a uno, obviamente, se le mueve el piso.
Sale el sol. Se sigue moviendo el piso. Mi escote, en éstos momentos, es un peligro. Mi pelo es u desastre. Mi delineador ya no delinea nada. Mi humor está bieeeeen reventado. Se comen cheetos. Se canta. Se baila chenchualón. Se le lleva serenata al wey que ya cayó dormido.
Siete de la mañana. Tengo sueño. Dormito por ratos en la escalera. Ya no estoy tan peda. De hecho ya no estoy peda. Aviso mi partida. Me despido. Me agarran una nalga. Le pego al amigo. Me subo a mi carro. Me tardo en arrancar por que hay gente en mi ventana. Me voy.
Siete y media. Viva México.
lunes, 15 de septiembre de 2008
DRAMA EXISTENCIAL

