
Lo soñé justo a tiempo para escucharlo casi al despertar. "Hasta que ya era demasiado tarde y estabas poniéndote precio.. y poniéndole mi nombre a un coctel para hacerme sentir menos mal al dejarte hacer todo eso".
No hubiera podido ser de otra manera, lo supe desde que entraste, intenté decírtelo, pero sonaba demasiado apetecible para que me escucharas y lo dejaras ir. No te culpo.
Y entonces hice lo que nunca hago: mantenerme al margen, aunque me lo pusieras difícil. Gracias al cielo fuera de mi sueño la distancia entre tu y yo siempre ha sido problema, porque no hubiera sido capaz de quedarme a verlo como lo hice mientras hacías cocteles color rosa con mi nombre, sonriendo desde el otro lado del bar, mientras soñaba contigo.
No puedo decir "te lo dije", porque no hice lo suficiente para evitarlo. "Por tu bien", suena estúpido que el mantenerme al margen en lugar de meter mis manos entre el fuego y las tuyas haya sido por tu bien.
Y ahora estás escribiendo justo lo que temía, y yo leyéndolo, consiente de todo lo que estás pasando por alto. Y sigo haciendo lo que nunca hago: mantenerme al margen.. aunque mi reacción primigenia sea la de siempre.
A veces, en serio, me caga soñar tan nítido.


