También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!

lunes, 8 de junio de 2009

Al margen..


Lo soñé justo a tiempo para escucharlo casi al despertar. "Hasta que ya era demasiado tarde y estabas poniéndote precio.. y poniéndole mi nombre a un coctel para hacerme sentir menos mal al dejarte hacer todo eso".


No hubiera podido ser de otra manera, lo supe desde que entraste, intenté decírtelo, pero sonaba demasiado apetecible para que me escucharas y lo dejaras ir. No te culpo.


Y entonces hice lo que nunca hago: mantenerme al margen, aunque me lo pusieras difícil. Gracias al cielo fuera de mi sueño la distancia entre tu y yo siempre ha sido problema, porque no hubiera sido capaz de quedarme a verlo como lo hice mientras hacías cocteles color rosa con mi nombre, sonriendo desde el otro lado del bar, mientras soñaba contigo.


No puedo decir "te lo dije", porque no hice lo suficiente para evitarlo. "Por tu bien", suena estúpido que el mantenerme al margen en lugar de meter mis manos entre el fuego y las tuyas haya sido por tu bien.


Y ahora estás escribiendo justo lo que temía, y yo leyéndolo, consiente de todo lo que estás pasando por alto. Y sigo haciendo lo que nunca hago: mantenerme al margen.. aunque mi reacción primigenia sea la de siempre.


A veces, en serio, me caga soñar tan nítido.


domingo, 7 de junio de 2009

Paleta de Guanábana


Hace algunos ayeres, alguien bien interesante dijo algo parecido a ésto:


"¿Por qué no te quedas quieto? Tu quieres ir de un lugar a otro

y no te das cuenta que a nosotros nos basta con estar aquí contigo,

disfrutando ésto, platicando tranquilos.. Tu eres nuestro "todo"

ahora mismo, ¿por qué nosotros no podemos ser el tuyo?"


En ese momento me sacó una sonrisa, por que a pesar de sonar notablemente melódico en un acento italiano y usar una gama de palabras bastante más educada, era justo lo que venía pasando por mi cabeza y que había estado evitando dejar salir.


Pasaron los meses y las palabras se me olvidaron.


Hasta hoy, que entre el aburrimiento y el calor de media tarde, no supe hacer más que desear con desesperación una paleta de guanábana.. una cosa llevó a la otra y me encontré recordando las palabras del personaje de acento italiano.


Muy sabio de su parte, atreverse a decirlas.


Ahora que hago un recuento, es increíble el número de veces que los grandes momentos se me han ido entre las manos por no dejarlas salir de mi cabeza, aunque no sonaran tan melódicas y educadas saliendo de mi boca.

sábado, 6 de junio de 2009

Al servicio de la comunidad...


¿Cuándo es la marcha aquí, en Mérida?
Ya van más de dos que me lo preguntan y yo nomás no se que responder. ¿Alguien sabe? ¿Alguien? Ya se va acercando la fecha.. ¿no?

miércoles, 3 de junio de 2009

¿Qué hacemos ahora?


Hace algunos ayeres (no tantos, a decir verdad) me encontraba yo en un estado de ebriedad difícil de superar sin llegar a la inconsciencia. Resumen: Fondos intercalados de vodka-uva y tequila-naranja en una barra libre en Pride. Muchos. Muchos.


En algún momento de la noche, me bajé de la pista bastante mareada y regresé a la mesa, donde minutos después se sentó al lado mío una pelirroja (que no era "La Pelirroja", era otra..) con la que estaba saliendo y no saliendo desde hacía "bastante", considerando mis costumbres nómadas de antes de Mango.


La cabeza se me iba a caer en cualquier momento, era sumamente difícil enfocar y sentía como me desparramaba lentamente en la silla. Acomodé mi cabeza en el hueco entre su cuello y su hombro, me agarré de la silla e intenté respirar pausado, como si eso realmente fuera a hacer algún efecto cercano a la sobriedad con todo y los litros y litros de alcohol dentro de mi cuerpo.


No supe ni cuando, ya nos estábamos besando. Y nos estuvimos besando, según me reportó la gente sobria alrededor, por un lapso considerable. La mujer besaba bien, para que mentir.. pero la verdad cuando tuve que despegarme para respirar, me sacó la onda el hecho de andarme embarrando en público y pedí un inmediato traslado a mi casa.


El traslado incluyó un make-out leve en algún punto del periférico y uno bastante menos leve estacionadas frente a mi casa. En esas andábamos cuando la "temperatura" comenzó a subir drásticamente y, fuera de todo pronóstico, mi nivel de sobriedad también.


- ¿Qué hacemos ahora? - Me preguntó, mientras enfatizaba sus negras intenciones con su lengua en mi cuello.


Casi pude oír el foco encendiéndose dentro de mi cabeza.


-Dormir



Y le regalé la mejor de mis sonrisas antes de bajarme del carro y entrar a mi casa.