También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!

martes, 30 de noviembre de 2010

December..


La próxima vez que salga el sol, será diciembre.
Me crea conflicto.

Just Saying..


lunes, 29 de noviembre de 2010

No me conoces tanto.


No hay nada en esta vida que me cague más que la gente que pretende conocerme.

No lo soporto.

Me molesta MUCHO que me diagnostiquen y no me saquen del personaje estereotipado en el que me tienen. Que todo lo que hago sea clasificado en la lista de manías en orden alfabético y que, sobre todas las cosas, me clasifiquen a mi como predecible.

No se les olvide que conocen de mi tanto como quiero que conozcan y que a veces me da más hueva sentarme a explicarles a quitarles la falsa idea que tienen de mi.

Quien me conoce en realidad, no tengo que explicarle todo lo anterior.

Punto.

En mañanas como esta no puedo evitar recordar..

Entre sueños, oí como tu respiración dejaba de ser acompasada y luego un gran suspiro. Me desperté sin abrir los ojos cuando te levantaste de la cama.


Me hice consiente de mi cuerpo: estaba acostada con las piernas muy cerca del pecho. Tenía fríos los pies y las manos, y el aire que tocaba mis brazos me erizaba la piel.


Escuché tus pasos, un, dos, tres.. lentos, rodeando la cama y finalmente, parando. Con los ojos cerrados, aun, pude imaginarme dónde estabas y en mis labios se formó una sonrisa invisible. Después de habernos acostado a dormir sin un "buenas noches" siquiera, esto, de verdad, me bajaba las ganas de querer salir corriendo de mi casa.


Tomaste la sábana que estaba a los pies y rodeaste la cama de nuevo, escuché cómo la desdoblabas. Me adelanté mentalmente a los siguientes 10 segundos:


El sonido de la tela sonando contra el aire, el peso ligero de la sábana cayendo sobre mis pies y subiendo por mi cuerpo, la texura suave rozando la piel de mis brazos y la presión de las puntas de tus dedos mientras la acomodabas a la altura de mis hombros.


Estuve a punto de matarte, segundos después, cuando lo que sentí fue el peso de tu cuerpo al lado mío y la sábana rozandome la espalda mientras te la ponías encima.


Estuve a punto, de verdad.


Después, el aire frío que entraba por la ventana llegó hasta mis pulmones y me hizo fría a mi. Y me reí de mi, esperando demasiado, y me reí de ti sin pensar en mi.


Ya lo dijiste una vez, no es que me pase nada extraordinario, sólo me fijo más.


Eso y que los pinches simbolismos son lo mío.


Al rato regreso, me voy a encontrar una sábana que ya viene el invierno.