
Tal vez la ansiedad de esperar "sentada" se remita a todo ese tiempo en el que de alguna forma seguí vinculada en tiempo presente con situaciones pasadas e irremediables.
Seguí caminando, seguí viviendo después de un tiempo.. sin embargo, procurando siempre no acercarme demasiado a cualquier contexto que me colocara en en una situación de vulnerabilidad y sobre todo, que no propiciara crear nexos copulativos demasiado estrechos.
En resumen, no quería un "tu y yo", no quería nada ni remotamente cercano. Me dediqué a establecer límites inflexibles, argumentaciones sólidas y, por supuesto, a huir lo más rápido que podía en cuanto mis sentidos detectaban cualquier indicio de "estar demasiado cerca".
Seguía vinculada en tiempo presente, ridícula realidad. A pesar de todo, no había descubierto cuál era el procedimiento a seguir para, de una vez por todas, cortar lo que fuera que me mantenía la esperanza viva muy en el fondo, por más que quisiera negarlo.
"Eres de reacción retardada", me repitió la causante de mis conflictos emocionales primigenios una vez que me vi envuelta nuevamente en el proceso de darle fin a una etapa de mi vida, sin lograr sentir nada. Me preocupé una vez que la reacción retardada llegó, justo como lo había pronosticado ella.
¿Acaso mi vida se iba a llenar de negocios sin concluir?
Un día, sorprendentemente, me desperté y supe que los círculos se habían cerrado. No existía más ese sentimiento resignado de posesión hacia ninguna de las dos. Me sentí extraña pensando en Nube con alguien más sin que se me revolviera el estómago por pura costumbre y me sorprendí hablando con Mango de situaciones que apenas 72 horas antes me hubieran costado el hígado.
Y ahora soy libre. Muy libre. Tenía varios años sin acercarme ni remotamente a ésta sensación.
Finalmente estoy dispuesta a acercarme más de la cuenta, a dejar de establecer límites inflexibles, argumentaciones sólidas, sobre todo a dejar de huir. Quiero quedarme.
Sin embargo una idea me da vueltas en la cabeza sin parar, después de unos días de euforia por tanta libertad. Ridícula realidad, nuevamente.
Estoy sola.
Pero sola, en serio.
Tengo más amigos de los que me había permitido tener desde que llegué aquí, y más vida social (aunque sigo siendo antisocial, relativamente), y más seguridad en mi misma, y más libertad.
Y nadie con quien compartirlo.
¿Que soy una impaciente? ¿Que las cosas vienen solas? ¿Que no hay que buscarlo? ¿Que solo aparece? Si, ese speech me lo se de memoria, yo también lo he dicho una vez tras otra mientras había alguien (o alguienes) a mi alrededor.
La sensación es equivalente a cuando, finalmente, me cambié a vivir sola y no hubo nadie a quien decirle "en mi casa o en la tuya".
La espera me está poniendo loca, bipolar, ansiosa. Es una tontería, sobre todo después de dedicar los aaaños a precisamente lo contrario.
Hoy quiero lo que alguna vez ellas quisieron y no permití.
Lo iba a escribir aquí mismo, pero supongo que merece un post especial.
Buenas las tengan.


