También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!

viernes, 30 de enero de 2009

Flashback: El marido de la peluquera..


Cuando yo era una pequeñez pre-puberta, hace más de 10 años, me gustaba mucho escuchar trova. Mis papás tenían varios CD's y cassettes: Delgadillo, Mercedes Sosa, Milanes, Silvio Rodriguez.. por las tardes sola en mi casa o en los viajes largos a visitar a mi familia me encantaba poner los cassettes e irme imaginando lo que las canciones decían.

A todos les seguí la pista y los escucho hasta la fecha, o al menos eso creía hasta hace unas horas.

Por cosas del destino descubrí nuevamente una canción que marcó mi infancia tardía. Tenía mínimo una década sin escucharla. De espaldas a la televisión, escuché los acordes golpeados de la guitarra y los reconocí enseguida, se me erizó la piel de la espalda, como cuando ves de nuevo a alguien que tenía mucho no veías.

Dejé lo que estaba haciendo y me senté a escuchar. Lo mejor que me pudo haber pasado fue olvidarme de ella todos estos años, solo así pudo haber regresado con esta magnitud. Se las dejo de regalo...


Hacer el favor de ponerle pausa al reproductor de su derecha






Abrazame fuerte.. que no pueda respirar..





Comentario final: resulta que está inspirada en una película francesa, homónima de la canción.. trataré de verla pronto.

Y Palm dijo...



Hace unos días Palm estaba en mi casa, echando la hueva. Que disque ibamos a hacer tarea, pero como toda la vida terminamos dando vueltas por todo Mérida, hablando de cosas sucias y escuchando música. De ley, cagándonos de risa con los comentarios escatológicos característicos en ella.

En esas andabamos cuando me llama Mango y la invito amablemente a ver Tila Tequila conmigo, sinceramente, creyendo que había una posibilidad remota en que aceptara, dado que acababa de salir del trabajo y andaba cansada. Pero aceptó.

Palm en la computadora, Mango y yo acostadas viendo televisión. Todo estaba tranquilo, hasta que no lo estuvo, y cada vez lo estuvo menos.. aunque Palm no estuviera viéndonos se me hizo una FALTA DE RESPETO andar besuqueándome en la cama de al lado, así que salimos al comedor.

Ahí la cosa se puso intensa por primera vez.. cuestión que probablemente me decida a contar en un post futuro, pues no quiero contaminar ésta churrada con cosas que erizan la piel..

Palm se dedicó a ponernos canciones bonitas, como que no quiere la cosa. Magnífico tener un soundtrack (que comparto con ustedes, aquí a la derecha) para recordar en algún momento en el futuro. Que linda ella.

Y en esa intensidad estábamos, clavadísimas en la textura.. cuando de la nada, se para la música y Palm grita desde mi cuarto:

-Gomaaaaaaaa! me prestas tus apuntes de photoshop???

Silencio.

Silencio.

Mango se empieza a reír a carcajadas y yo le sigo, Palm nos pide disculpas por "interrumpir" y nosotras seguimos riéndonos. Ataque de risa, por mucho rato. No podíamos ni hablar.

Palm se llevó la noche..
(la primera noche)

Al día siguiente Palm se quedó a dormir en mi casa y en la madrugada recibí una llamada de Mango con varios grados de alcohol encima. Del otro lado del teléfono me encontraba en un estado bastante inconveniente, MUY inconveniente, así que nos clavamos en una plática que no tenía ni pies ni cabeza, sin embargo, bastante profunda y sincera. Al menos esa sensación me dio al despertar al otro día por que no recuerdo mucho y Mango, menos.

Hablamos como hora y media, de todo y de nada. Cosas que solo salen cuando estás o ebria o en estados inconvenientes. Y mitad de la plática, en uno de esos momentos dignos de grabar en tu mente por el resto de tu vida.. Palm apareció de nuevo.

Yo estaba acostada en la tina de mi baño, para no despertarla, pero aún asi se desperto:

- Goma! Goma! ¿dónde estás wey?

A punto de responder una de esas preguntas que solo te hacen una vez en la vida, le pedí a Mango un minuto para atender al mounstrito que no dejaba de gritar en mi cuarto.

- ¿Qué pasó?
- No mames, es que me desperté y no te vi en la cama y me asusté wey, pensé que te habías ido.
- No, duérmete, estoy hablando por teléfono.
- Ah dale.. bueno..

Al tomar de nuevo la llamada, Mango me pregunto que pasaba.. y le dije, y se rió de nuevo. "Pinche Palm.. cagó el momento".

Y Palm se llevó la noche..
(la segunda noche)

Te quiero, pinche inoportuna!


jueves, 29 de enero de 2009

You Suck - The Murmurs


The Murmurs es un dúo noventero, cuya mitad de integrantes está formada por Leisha Hailey (léase Alice..), que en ese entonces era fanática del tinte rosa chingame el ojo. Interesante verla tan vestidita ahora, tan "fachon" ella, y hacer un flashback al look hippie y colorido que tenía en ese entonces.
Y tenía varias canciones del grupo, sin embargo no fue hasta hace unos días que la Chumis tuvo la amabilidad de recomendarme "You suck".
Oh mi Dios! Me enamoré, llegué a mi casa, la bajé, me enamoré de nuevo. La letra es excelente, en serio, excelente! Nunca tiene melodía pesada o agresiva, pero te va mentando la madre con una sonrisa en la boca.
Me sentí identificada.. si, ¿y que?

sábado, 24 de enero de 2009

Cuando yo sea grande..


Cómo crece uno de rápido.Y lo digo en serio. A veces me pasa que se lo suelto a cuanto sobrinito me aparece en frente presumiéndome sus últimos 10 centímetros desde la última vez que lo vi, pero lo que realmente estoy pensando es "cómo creciste de rápido.. y como he de haber crecido yo..".

Ayer en la noche, mientras me terminaba de pintar el ojo, me vi al espejo y dije en voz alta "no mames.. como he cambiado", erróneamente, pues por mi cabeza la idea cruda decía "crecido". Me vi y nomás no me pude relacionar del todo con "myself" de hace un año, o de hace dos, y en definitiva el de hace tres era una persona totalmente distinta al de hoy.

Me gusta ver la diferencia.. ver que voy hacia adelante, aunque sea tantito, pero esa nostalgia del mirar hacia atrás siempre la he tenido. Justo el día de hoy la cosa es más visible por ser los 20 aquella referencia lejana que yo tenía al ubicar en tiempo/espacio la frase "cuando yo sea grande".

Nadie espera que cambie nada, solo cumplo un año más. Sin embargo no puedo pensar si no en una frase que me manda mi subconciente cada que alguien me felicita:

"Ya soy grande"