Llegué a este video por causas ajenas a la homofobia, pero me encantó.
Nada más que un montoncito de gente gay o pro-gay cantando "Fuck You" de Lily Allen.
Hoy no es un día especial, pero como ya está dicho muchas veces, no necesitamos un día en el año para decirle a los practicantes de la homofobia que vayan y chinguen a su madre.
Enjoy!
También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!
sábado, 4 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
Fan

No se cómo recibir un cumplido.
Casi nunca.
En cualquier momento, cumplo con la sonrisa necesaria y el "gracias" forzadito, pero nada más. Que te gusta mi blusa, que el color me queda bien, que mi casa está bonita, que me salió bien la tarea. Vale, sonrisa, gracias "forzadito".. Pero si de repente, me encuentro en la situación en la cual el cumplido no es impersonal o por educación, de verdad, colapso.
Dicho esto y estableciendo el hecho de que NO es falsa modestia, pasamos a lo siguiente.
La frase "Soy tu fan" me perturba a niveles inimaginables.
Y es que, leerlo, bueno, pero escucharlo de frente...
Me pasó hace unos días, en el cumpleaños de una amiga. Alguien que estaba ahí se enteró que la que escribía en este blog era la misma que estaba cenando en su mesa y lo dijo en voz alta. Estuve a punto de meterme debajo de la mesa. Sin articular más palabra, me limité a sonreir nerviosamente y a rogar que se olvidaran del suceso.
Hace como una semana, me lo dijo alguien que no esperaba que me lo dijera. Ayer me lo repitió y me dijo, además, algo que llevaba en medio la palabra "inmortal". Y me dio miedo. Y luego ya no. Y luego me reí nerviosamente y desvié la mirada.
No se qué hacer, ni qué decir, ni qué cara poner. No quiero seguir viéndome como puberta quinceañera en crisis nerviosa. Supongo que es cuestión de aprender que a veces se hacen las cosas bien, pero no se por dónde empezar.
¿Propuestas?
jueves, 2 de diciembre de 2010
And the things that keep me alive, keep me alone.
Algún día, esperemos, Dios quiera y Buda también.. algún día voy a dejar de ser una enferma mental con delirios de Julieta y personalidad limítrofe.
Hay que ser idiota, como yo, para seguir haciendo las mismas cosas, en las mismas situaciones, con la misma pinche paciencia. Hay que ser idiota, y lo soy.
Que nadie me culpe de querer quemar mis naves, de agotar mis posibilidades y de que lo último que muera en mi sea la esperanza por las incoherencias y las nubes que no se alcanzan, y cuando las alcanzas, se desintegran.
Quemar las naves, aunque tenga que nadar después.
Y ya.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
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