También me gusta leer lo que piensan de lo que pienso. Comentarios, por favor!

viernes, 13 de noviembre de 2009

Agotada


Estoy agotada, y aun falta la semana de examenes.


Para colmo mañana tengo que grabar miles de minutos con dos personas amándose con locura... y yo igual de sola que siempre. ¿Por qué no? Además me toca más responsabilidad de dirigir por que yo escribí el guión.


Quisiera, pero quisiera en serio, que de pronto alguien apareciera y me dijera: todo va a estar bien. Ya se que va a estarlo, ya se que si puedo sola y que aunque termine en estado de coma, voy a terminar a tiempo con todo.


Es simple: lo crees más cuando te lo dicen al oído.


Y entonces, vuelvo a lo de siempre:


"¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras me dirás que te amo?

Esto es urgente porque la eternidad se nos acaba..."

Jaime Sabines


martes, 10 de noviembre de 2009

All the same - Sick Puppies



La letra es una delicia... de por si andaba media awitada y me vino a dar en la madre.

El video es llegador, pero no me permiten ponerlo aquí.

(Si, es la canción de la campaña Free Hugs... escribiré de ella lueguito, hoy no ando como para felicidades)

lunes, 9 de noviembre de 2009

Burgundy


El post anterior...


Vale, que ya no se qué decir. Estoy segura que si la persona de quien hablo llega a leerlo, no va a hacer más que enojarse, o estar decepcionada, o lo que sea... nada bueno.


La situación es que escribo para entenderme a mi misma. No es que me valgan madres, asiduos lectores, simplemente tengo problemas al escucharme y prefiero leerme. Ésta es mi terapia diaria, o semanal, o cada tres días... aquí vengo a vaciar todas las palabras que me presionan el pecho, todas las que me hacen un nudo en el estómago. No puedo censurarme.


Justo antes de que oscureciera me llego el mensaje con "Mejor ya no jugamos" y me temblaban las manos de rabia. ¿Es para tanto? Probablemente no, pero por alguna razón me remitió a las veces en las que me encontré en una situación similar: viendo cómo se tiraba de la torre justo cruzar la puerta.


Lo sé, en serio, debería ser "prueba superada" y anécdota del pasado, pero resulta que por esos tiempos tenía metida en el tuétano la costumbre de tragarme las palabras que se me trababan en la garganta y bajar la cabeza (todo sea por el "felices para siempre").


Cerré mi cajón con fuerza y la madera hizo un ruido poco agradable, que hizo salir a mi hermana del cuarto bastante contrariada.


- Pintame el pelo.


En la regadera, con el tinte escurriéndome por el cuerpo como si hubiera matado a alguien, sentí como los músculos del cuello se me iban relajando. Cuando terminé de desenredar mi cabello frente al espejo y vi los destellos como el vino contra la luz, una vez más me sentí fuerte. No bajé la cabeza... y tenía tantas cosas que decir.


Y lo escribí, por primera vez, y no me guardé nada. Lo escribí y no hablé del hoy, aunque así lo pareciera, por que al fin y al cabo "hoy" es un eufemismo. Hoy no existe. Hablé por todos los ayeres, por todas las veces que si quise un cuento de hadas, por todas las veces que no estuve ni cerca de tenerlo, por todas las veces que le faltó valor...


Y me sentí mejor de decirle "cobarde", aunque no lo haya sido, aunque las circunstancias la justifiquen... aunque no lo lea, o lo lea y nuevamente desaparezca, o me mande al carajo. Me sentí mejor por gritarle las palabras a nadie y a todos los que las leyeron. Por drenar finalmente las palabras que se me habían quedado trabadas.


Y respiré profundo.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Let me be your fucking wings.



Sabes como hacerme feliz, o por lo menos como hacerme creer que lo soy.

Apareciste de nuevo como aparecen las cosas perdidas. Sin motivo aparente, sin previo aviso... tal vez para encontrarte a ti misma en mi, nuevamente. Tal vez sea esa la razón, porque tu te olvidas de ti, pero yo no te olvido nunca.

Nos encontramos otra vez y quisiste toda mi atención. Fue fácil conseguirla con la petición a la que sabías, no me iba a negar: "Cuéntame algo que nadie sepa". Y te conté todo, y tu me lo contaste todo en un juego crónico, en el que nadie ganaba ni perdía: mi juego favorito. Para el final de cada día sabías más cosas de mi de las que sabe cualquiera que lo hubiera pasado conmigo. Y tu tan lejos, a pesar de estar tan cerca.

Alguna vez respondieron "fairy tale" mientras hablaba de ti con un cigarro en la mano y todas mis lágrimas en la otra. Y quise con todas mis fuerzas que así fuera, pero no es así. En los cuentos siempre se los lleva el destino por caminos separados, a ti... a ti no te lleva nadie. Tu te vas cuando te aburres, cuando ya no hay nada más que ver, cuando se te pasa la novedad... ¿yo qué sé? Es cuestión de buscar cualquier argumento ridículo, hacerlo parecer descomunal y desaparecer dejando el rastro suficiente para que te siga por algunos días.

A veces me gusta pensar que te vas porque no soportas el estar tan cerca. Tu sabes de lo que hablo... ese miedo que tuviste hace tantos sueños ¿te acuerdas? A que yo fuera el jodido amor de tu vida y te crecieran raíces. O grilletes. O un ancla. O lo que sea...

La última vez que te fuiste fue dos días. "Mejor ya no jugamos" fue la última línea antes de que la pantalla se pusiera negra y comenzara a aparecer el Cast: tu y yo. Todo por no querer contarte algo que ya sabes, que todo el mundo sabe, carajos, que hubieras adivinado tan solo con verme a los ojos... pero que no estoy lista para decir en voz alta aún. ¿Es pecado tener miedo? Claro... hay que ser valiente, tomar riesgos, desenvainar la espada y lanzarte sin mirar atrás.

Pero, perdona... ¿cuántas veces has tenido miedo?

No eres más que un príncipe que se dio por vencido a medio camino... o una princesa que se tiró de la torre apenas cruzó la puerta.

No necesito que me rescaten, ni volar, ni una calabaza, ni una boda para "vivir felices para siempre". No necesita ser así.

Yo no quiero un cuento de hadas.